Una empresa puede tener sus cifras cuadradas, conciliaciones terminadas y estados financieros formalmente preparados y, aun así, presentar información incompleta. El problema aparece cuando los saldos no explican suficientemente qué ocurrió, qué criterios contables se utilizaron, cuáles estimaciones fueron relevantes o qué riesgos existen detrás de determinadas partidas. Para una entidad que aplica el Estándar para Pymes, las notas no son un anexo decorativo ni un documento elaborado únicamente para completar el cierre: forman parte integral de la información financiera y permiten comprender las cifras que se presentan. Una revelación insuficiente puede dejar sin contexto una obligación, un deterioro, una contingencia, una política contable o una estimación significativa. Por eso, preparar las notas exige revisar qué información resulta material para los usuarios, qué requerimientos específicos establece el marco técnico y cómo se relacionan las explicaciones con cada partida de los estados financieros.
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Las notas también son información financiera
Cuando se habla de estados financieros bajo el Estándar para Pymes, es frecuente concentrar la revisión en el estado de situación financiera, el estado del resultado integral, el estado de cambios en el patrimonio y el estado de flujos de efectivo.
Sin embargo, una cifra aislada no siempre permite comprender la realidad económica de una entidad.
Un saldo de cartera, por ejemplo, puede requerir información sobre su naturaleza, deterioro, vencimiento o concentración. Una propiedad puede necesitar explicación sobre su base de medición, depreciación o deterioro. Una provisión puede exigir información sobre la incertidumbre que rodea su cuantificación.
Precisamente allí intervienen las revelaciones.
La Sección 8 del Estándar para Pymes desarrolla los principios para la información que debe presentarse en las notas, mientras que las diferentes secciones del estándar contienen requerimientos particulares relacionados con activos, pasivos, ingresos, gastos, instrumentos financieros, beneficios a empleados, impuestos, contingencias y otras operaciones.
La referencia suministrada también destaca que las revelaciones abarcan información cuantitativa y cualitativa necesaria para interpretar adecuadamente los estados financieros.
No se trata de llenar un formato estándar
Uno de los errores más comunes consiste en utilizar las notas del año anterior, cambiar las fechas y actualizar algunas cifras.
Ese procedimiento puede parecer eficiente, pero tiene un riesgo importante: las operaciones de la empresa pueden haber cambiado aunque la estructura del documento permanezca igual.
Durante un período pueden aparecer, entre otros hechos:
nuevas obligaciones financieras;
contratos relevantes;
deterioros de cartera o inventarios;
demandas;
cambios en estimaciones;
inversiones;
adquisición o disposición de activos;
operaciones con partes relacionadas;
restricciones sobre determinados bienes;
incumplimientos contractuales;
hechos ocurridos después del cierre.
Si las notas no se actualizan para reflejar esos cambios, dejan de cumplir adecuadamente su propósito.
Por esta razón, una plantilla puede servir como herramienta de organización, pero no reemplaza el análisis del período ni la aplicación del marco técnico a las circunstancias específicas de la entidad.
Primero debe confirmarse el marco aplicable
Antes de preparar cualquier lista de revelaciones, la empresa debe tener claridad sobre el marco normativo que realmente le corresponde.
En Colombia, las entidades clasificadas en el Grupo 2 aplican el marco de información financiera para Pymes incorporado en el Decreto Único Reglamentario 2420 de 2015 y sus modificaciones.
Además, durante 2026 se produjo una actualización que no debe ignorarse: el Decreto 701 del 7 de julio de 2026 modificó parcialmente los marcos técnicos correspondientes al Grupo 1 y al Grupo 2 e incorporó un nuevo anexo técnico de enmiendas y mejoras para las Pymes.
Esto tiene una consecuencia práctica: una guía preparada con normativa anterior puede continuar siendo útil como referencia, pero siempre debe contrastarse con el marco vigente al momento de elaborar los estados financieros.
Consultar una plantilla sin verificar su vigencia normativa puede generar omisiones.
¿Qué debería contener la estructura general de las notas?
Aunque las revelaciones deben adaptarse a cada entidad, existe una secuencia lógica que facilita su preparación.
Normalmente será necesario identificar claramente la entidad, describir la naturaleza de sus operaciones y explicar la base sobre la cual fueron preparados los estados financieros.
También deberá incluirse una declaración de cumplimiento con el marco aplicable, cuando corresponda conforme a los requerimientos del estándar.
Posteriormente deben presentarse las políticas contables materiales que permitan comprender cómo fueron reconocidas y medidas las transacciones significativas.
Esto es diferente de copiar extensos apartados normativos.
Una política útil explica qué criterio realmente utiliza la empresa.
Si una política no corresponde a una operación existente, incluirla simplemente para aumentar el número de páginas no mejora la información financiera.
Después deberán desarrollarse las notas relacionadas con las partidas de los estados financieros y aquellas revelaciones adicionales exigidas por las secciones del Estándar para Pymes que resulten aplicables.
Efectivo y equivalentes
El saldo de efectivo parece sencillo, pero puede requerir explicaciones importantes.
No es lo mismo tener recursos disponibles libremente que mantener dinero sujeto a restricciones, embargos, destinaciones específicas o condiciones contractuales.
Por eso debe revisarse si existen circunstancias que afecten la disponibilidad de los recursos.
Una cifra de caja o bancos puede ser contablemente correcta, pero conducir a una interpretación equivocada sobre la liquidez cuando una parte importante del dinero no puede utilizarse libremente.
Cuentas por cobrar e instrumentos financieros
En este rubro suele existir una de las mayores necesidades de análisis.
No basta con revelar cuánto deben los clientes.
Debe revisarse, según corresponda:
la composición de las cuentas por cobrar, las condiciones relevantes, la medición aplicada, el deterioro reconocido y cualquier información necesaria para entender el riesgo asociado a esos activos.
La Sección 11 del Estándar para Pymes contiene requerimientos específicos para instrumentos financieros básicos, incluidos requerimientos de revelación.
Una cartera significativa sin explicación sobre su recuperabilidad puede presentar una imagen incompleta de la situación financiera.
Inventarios
En inventarios deben analizarse no solamente los saldos finales.
También interesa comprender el criterio de medición aplicado y situaciones como pérdidas por deterioro, obsolescencia, disminuciones en el valor recuperable o circunstancias extraordinarias que hayan afectado su valoración.
Una empresa puede presentar inventarios elevados en su estado de situación financiera, pero si una parte corresponde a referencias sin movimiento, mercancía dañada o productos cuya recuperación es incierta, esa situación debe evaluarse contablemente antes de decidir qué información revelar.
Propiedades, planta y equipo
Las revelaciones relacionadas con propiedades, planta y equipo deben guardar coherencia con las políticas contables utilizadas por la entidad.
Entre otros aspectos, puede ser necesario explicar:
la base de medición, métodos de depreciación, vidas útiles o tasas utilizadas, movimientos durante el período, adquisiciones, retiros, pérdidas por deterioro y restricciones existentes sobre determinados activos.
La importancia de estas explicaciones aumenta en empresas intensivas en maquinaria, vehículos, equipos tecnológicos o inmuebles.
Una cifra global de propiedad, planta y equipo puede representar una proporción considerable de los activos totales. Por ello, su adecuada desagregación permite entender mucho mejor la capacidad operativa y financiera de la entidad.
Obligaciones financieras y otros pasivos
Un pasivo tampoco debería interpretarse únicamente por su saldo.
Dependiendo de su materialidad, puede resultar necesario explicar naturaleza, condiciones, vencimientos, garantías, tasas o incumplimientos.
Esto resulta particularmente importante cuando existen restricciones contractuales o compromisos cuyo incumplimiento podría modificar las condiciones inicialmente pactadas.
Para la administración, esta información también sirve como señal de control.
Preparar las notas obliga a revisar contratos y obligaciones que quizá no resultan evidentes al observar solamente el balance de comprobación.
Beneficios a empleados
La información relacionada con obligaciones laborales debe guardar correspondencia con la realidad de la empresa.
Salarios pendientes, prestaciones sociales, vacaciones, beneficios posteriores al empleo u otras obligaciones aplicables requieren reconocimiento y, cuando resulte necesario, revelación de acuerdo con su naturaleza.
Una diferencia entre nómina, contabilidad y obligaciones efectivamente causadas puede afectar tanto las cifras como la confiabilidad de las notas.
Provisiones, contingencias y procesos
Este es uno de los puntos donde una buena revelación adquiere especial importancia.
No todos los riesgos se reconocen como pasivos.
Algunos hechos pueden requerir reconocimiento contable y otros solamente revelación, dependiendo de las condiciones establecidas por el marco técnico.
Demandas laborales, litigios comerciales, controversias tributarias, garantías u otras incertidumbres deben analizarse individualmente.
Por eso no es conveniente clasificar automáticamente cualquier proceso jurídico como una provisión ni omitirlo porque todavía no exista una obligación definitiva.
La evaluación requiere información disponible, criterio profesional y, cuando corresponda, soporte de asesores jurídicos u otros especialistas.
Impuesto a las ganancias
El impuesto registrado contablemente tampoco debería analizarse únicamente desde la declaración tributaria.
La contabilidad financiera y la determinación fiscal tienen objetivos diferentes, y sus bases pueden generar diferencias.
Dependiendo de las circunstancias de la entidad, será necesario analizar impuesto corriente, impuesto diferido y las revelaciones exigidas por el marco técnico.
La actualización normativa colombiana de 2026 incorporó modificaciones parciales al marco del Grupo 2, incluyendo disposiciones relacionadas con la Sección 29 sobre impuesto a las ganancias.
Por eso este apartado merece especial atención al actualizar políticas y listas de chequeo.
Partes relacionadas
Las operaciones con socios, administradores, vinculados o entidades relacionadas pueden tener un efecto importante en la interpretación de los estados financieros.
Préstamos, cuentas por cobrar, cuentas por pagar, compraventas, prestación de servicios u otras operaciones deben revisarse bajo los requerimientos correspondientes del estándar.
El objetivo no es solamente mostrar un valor.
También debe poder comprenderse la naturaleza de determinadas relaciones y operaciones cuando esa información sea relevante para los usuarios.
Hechos ocurridos después del cierre
El trabajo contable no termina exactamente el 31 de diciembre.
Entre la fecha de cierre y la autorización de los estados financieros pueden ocurrir situaciones que confirmen condiciones existentes al cierre o hechos nuevos que resulten relevantes para los usuarios.
La empresa debe identificar esos acontecimientos y determinar su tratamiento.
Ignorarlos simplemente porque sucedieron después del cierre puede afectar la calidad de la información presentada.
Una lista de chequeo no reemplaza el análisis profesional
Una guía de revelaciones es útil para controlar omisiones.
Permite recorrer las diferentes secciones del estándar y confirmar qué información debe evaluarse.
Pero existen varios niveles que conviene diferenciar:
Conocer que una norma exige una revelación no significa haber determinado que aplica al caso.
Comprender el texto del estándar no significa haber identificado todas las operaciones relevantes de la empresa.
Completar un formato no significa que las cifras estén correctamente reconocidas y medidas.
Y preparar las notas no implica haber realizado una auditoría de los estados financieros.
Son alcances diferentes.
Por eso, cuando existen dudas sobre partidas, políticas, deterioros, estimaciones, contingencias o aplicación del Estándar para Pymes, lo recomendable es realizar primero un diagnóstico de la información contable y luego estructurar las revelaciones con base en los hechos efectivamente existentes.
Si necesitas revisar la calidad y confiabilidad de tus estados financieros y determinar qué revelaciones corresponden a tu empresa, puedes consultar el alcance de nuestros servicios en:
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Qué revisar antes de emitir los estados financieros
Antes de finalizar las notas, resulta útil efectuar una última validación.
Debe existir concordancia entre los estados financieros y las notas.
Los saldos revelados deben coincidir con los estados correspondientes.
Las políticas descritas deben ser las que realmente aplica la entidad.
Las notas deben actualizarse con los hechos del período.
Las revelaciones que ya no sean aplicables deben eliminarse.
Las operaciones nuevas deben analizarse.
Las contingencias deben revisarse nuevamente antes de autorizar los estados financieros.
Y el conjunto completo debe permitir a un usuario comprender información que las cifras, por sí solas, no pueden explicar.
La referencia suministrada destaca precisamente que las notas contienen información adicional, descripciones y desagregaciones que complementan los principales estados financieros.
La calidad del cierre también se mide por lo que se explica
Preparar estados financieros bajo el Estándar para Pymes no consiste únicamente en llevar las cuentas hasta un saldo final.
Reconocimiento, medición, presentación y revelación están conectados.
Cuando una de esas etapas falla, la información puede perder utilidad.
Las revelaciones permiten documentar criterios, mostrar información material, explicar riesgos y dar contexto a las cifras. También evidencian situaciones que deberían llamar la atención de la administración antes de autorizar los estados financieros.
Por eso, la mejor guía no es necesariamente la que contiene más páginas, sino la que permite identificar qué información corresponde realmente a la entidad, contrastarla con el marco vigente y presentar notas coherentes con sus operaciones.
Una revisión profesional puede determinar si las políticas, saldos y revelaciones guardan coherencia entre sí y si los estados financieros ofrecen información suficiente para comprender la situación económica de la empresa.
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El cumplimiento del Estándar para Pymes requiere algo más que completar formatos: exige información contable correcta, explicaciones suficientes y criterios aplicados consistentemente. Esa combinación fortalece el control, mejora la confiabilidad de los estados financieros y proporciona una base más clara para la toma de decisiones.
“El control y la claridad financiera son la base de las decisiones correctas.”
