INPAS y las ESAL: qué cambia realmente en Colombia



Una fundación recibe donaciones con destinación específica, ejecuta proyectos financiados por terceros y prepara sus estados financieros bajo el marco contable colombiano. Al conocer que ya existe una norma internacional creada especialmente para organizaciones sin ánimo de lucro, puede surgir una conclusión apresurada: “ahora debemos cambiar nuestra contabilidad”. El asunto no es tan simple. La publicación de la International Non-Profit Accounting Standard —INPAS— representa un avance importante porque aborda transacciones y necesidades de información propias del sector no lucrativo, pero su existencia internacional no significa que automáticamente sustituya las normas aplicables en Colombia. Para una ESAL, el verdadero reto está en comprender qué aporta este nuevo estándar, qué diferencias puede tener frente al marco que actualmente utiliza y qué decisiones deben esperar un proceso regulatorio antes de convertirse en políticas contables obligatorias. Confundir una referencia internacional con una obligación vigente puede generar errores tan serios como ignorar una evolución que podría influir en el futuro del reporte financiero del sector.
👉 LEE NUESTRO BLOG...

La publicación de INPAS abre una conversación que las entidades sin ánimo de lucro necesitaban desde hace años: ¿es suficiente utilizar modelos contables desarrollados principalmente para entidades empresariales cuando la lógica económica de una ESAL puede ser diferente?

La respuesta exige mirar más allá del nombre de la norma.

¿Qué es INPAS y por qué representa un cambio importante?

La Norma Internacional de Contabilidad para Organizaciones sin Ánimo de Lucro, conocida internacionalmente como INPAS —International Non-Profit Accounting Standard—, fue publicada el 20 de octubre de 2025 como el primer estándar internacional integral de información financiera diseñado específicamente para organizaciones sin fines de lucro.

Su importancia está en el problema que intenta resolver.

Las organizaciones sin ánimo de lucro manejan operaciones que no siempre encajan de manera natural en modelos pensados para empresas cuyo objetivo principal es generar beneficios económicos para propietarios o inversionistas. Una fundación, corporación, asociación u ONG puede recibir:

  • donaciones;

  • subvenciones;

  • aportes sometidos a restricciones;

  • recursos destinados exclusivamente a un proyecto;

  • bienes entregados gratuitamente;

  • financiación condicionada al cumplimiento de determinados objetivos.

Además, debe responder ante distintos interesados: donantes, beneficiarios, órganos de gobierno, financiadores, autoridades, cooperantes y comunidad.

INPAS pretende establecer un lenguaje financiero más consistente para esas circunstancias. Entre sus asuntos particulares se encuentran la contabilidad de fondos, los ingresos procedentes de subvenciones y donaciones, la clasificación de gastos, los costos relacionados con recaudo de fondos y el reporte narrativo.

Ese enfoque es relevante porque una buena contabilidad en una ESAL no debería limitarse a comprobar que los débitos y créditos coinciden. También debe permitir entender de dónde llegaron los recursos, bajo qué condiciones fueron recibidos, cómo fueron utilizados y qué parte continúa disponible o restringida.

El error sería asumir que INPAS ya reemplazó las normas colombianas

Aquí se encuentra una de las distinciones más importantes para las ESAL colombianas.

Que exista un estándar internacional no significa que todas las organizaciones del mundo deban empezar a aplicarlo inmediatamente.

En Colombia, los marcos técnicos de contabilidad e información financiera se encuentran incorporados en la regulación nacional, principalmente dentro del Decreto Único Reglamentario 2420 de 2015 y sus modificaciones. Este decreto compila las disposiciones expedidas en desarrollo de la Ley 1314 de 2009.

El propio Consejo Técnico de la Contaduría Pública ha explicado que las entidades privadas obligadas a llevar contabilidad, incluidas las entidades sin ánimo de lucro, deben clasificarse dentro de los grupos establecidos por el marco colombiano: Grupo 1, Grupo 2 o Grupo 3, de acuerdo con las condiciones correspondientes.

Por tanto, la publicación de INPAS no significa por sí sola que una fundación colombiana pueda dejar de aplicar el marco técnico que legalmente le corresponde.

Este punto es fundamental.

Una cosa es estudiar INPAS como referencia técnica internacional y otra diferente afirmar que ya forma parte obligatoria del ordenamiento contable colombiano.

Antes de modificar políticas contables, formatos de estados financieros o criterios de reconocimiento y medición, debe determinarse cuál es el marco normativo vigente para la entidad.

Entonces, ¿por qué debería interesarle INPAS a una ESAL colombiana?

Porque una norma no necesita convertirse inmediatamente en obligación legal para revelar problemas importantes en la calidad de la información financiera.

INPAS pone sobre la mesa asuntos que muchas ESAL ya enfrentan diariamente.

Pensemos en una fundación que recibe $500 millones para desarrollar durante 18 meses un programa social específico.

Contablemente no basta con registrar el ingreso de dinero.

La organización necesita poder demostrar, entre otros aspectos:

  • cuál es el origen de los recursos;

  • cuáles son las restricciones establecidas;

  • qué obligaciones existen frente al financiador;

  • cuánto se ha ejecutado;

  • qué recursos permanecen disponibles;

  • qué gastos corresponden realmente al proyecto;

  • qué información debe revelarse;

  • cómo se conecta la ejecución financiera con los estados financieros.

Cuando estos elementos se manejan únicamente en hojas de cálculo independientes de la contabilidad, aparece un problema frecuente: la contabilidad oficial dice una cosa y el reporte entregado al donante cuenta otra historia.

Puede que ambas cifras tengan explicación, pero si no existe conciliación, trazabilidad y políticas claras, la confiabilidad de la información disminuye.

La contabilidad de fondos merece especial atención

Uno de los asuntos característicos abordados durante el desarrollo del estándar internacional fue la contabilidad de fondos.

La lógica es sencilla de comprender.

No todos los recursos que posee una ESAL tienen necesariamente la misma disponibilidad.

Una organización podría tener simultáneamente:

  • recursos de libre destinación;

  • aportes restringidos a educación;

  • fondos destinados a un programa de alimentación;

  • donaciones para adquirir determinados activos;

  • recursos correspondientes a convenios todavía en ejecución.

La información financiera necesita permitir que esas diferencias sean entendidas.

El proyecto internacional ha destacado precisamente que separar fondos facilita el seguimiento del ingreso y utilización de los recursos conforme a su finalidad y contribuye a la transparencia y rendición de cuentas.

Sin embargo, aquí también debe evitarse otro error: adoptar mecánicamente un tratamiento contable internacional sin analizar su compatibilidad con el marco colombiano aplicable.

Comprender una práctica internacional no equivale a incorporarla automáticamente como política contable.

Ese análisis requiere revisar el marco técnico vigente, las condiciones contractuales de cada recurso, las políticas existentes y la sustancia económica de las operaciones.

Si su organización necesita revisar si la contabilidad refleja adecuadamente fondos, restricciones, proyectos y recursos recibidos, puede solicitar un diagnóstico específico de la información contable:

https://t.mtrbio.com/MiContabilidadcom

Donaciones y subvenciones: registrar el dinero no resuelve el problema

Otro aspecto relevante de INPAS es el tratamiento de los ingresos vinculados con subvenciones y donaciones.

En una empresa comercial, buena parte de los ingresos surge de vender bienes o prestar servicios a clientes.

En una ESAL, la realidad puede ser distinta.

Una organización puede recibir dinero sin entregar al aportante un bien o servicio equivalente. También puede recibir recursos condicionados, bienes en especie o financiación cuya ejecución depende de un proyecto.

Por eso el análisis no puede reducirse a preguntar:

“¿Entró dinero al banco?”

Las preguntas importantes son otras:

¿Qué derecho adquirió la organización?

¿Qué compromisos asumió?

¿Existen condiciones?

¿Hay restricciones sobre el uso?

¿Debe devolver recursos si determinados hechos no ocurren?

¿En qué momento corresponde reconocer contablemente los efectos de la operación?

¿La documentación disponible soporta la conclusión?

Este tipo de preguntas demuestra por qué la contabilidad de una ESAL requiere criterio profesional.

Un contrato, convenio o certificado de donación contiene información jurídica y económica que debe conectarse correctamente con el registro contable.

El riesgo de manejar una contabilidad y varios reportes paralelos

Muchas organizaciones desarrollan una estructura de información fragmentada.

Existe una contabilidad para elaborar estados financieros.

Otra hoja de cálculo para el donante.

Otra base para controlar proyectos.

Otro informe para la junta directiva.

Y, en algunos casos, ninguna conciliación formal entre ellos.

El problema no es utilizar herramientas diferentes. El problema aparece cuando no existe una fuente confiable y reconciliable de información.

Entonces pueden presentarse situaciones como:

  • gastos clasificados de manera diferente según el reporte;

  • recursos ejecutados para el donante que todavía aparecen disponibles internamente;

  • proyectos cerrados operativamente pero abiertos contablemente;

  • saldos contables que nadie puede explicar por programa;

  • diferencias entre presupuesto, ejecución y estados financieros;

  • restricciones que dependen del conocimiento de una sola persona.

Una contabilidad bien estructurada debería servir como una base confiable desde la cual puedan construirse diferentes reportes, conservando trazabilidad entre ellos.

INPAS resulta interesante precisamente porque intenta acercar el reporte financiero tradicional a las necesidades particulares del sector no lucrativo.

La información narrativa también adquiere importancia

La nueva referencia internacional no se concentra únicamente en números.

El estándar incorpora requerimientos relacionados con información narrativa, buscando que los usuarios puedan entender elementos como la naturaleza, objetivos, estrategia, riesgos y desempeño de la organización.

Esto responde a una realidad evidente.

Dos organizaciones pueden haber utilizado exactamente $1.000 millones durante un año y haber generado resultados sociales completamente diferentes.

Los estados financieros permiten entender qué recursos existen, cuánto se recibió, cuánto se gastó y cuál es la situación financiera.

Pero no necesariamente explican por sí solos qué pretendía alcanzar la organización y cómo se relaciona la utilización de recursos con su propósito.

El reporte narrativo pretende complementar, no reemplazar, la información financiera.

Para una ESAL esto refuerza una idea importante: la calidad de la rendición de cuentas depende tanto de cifras confiables como de explicaciones coherentes con ellas.

¿Qué debería revisar hoy una ESAL en Colombia?

No es necesario esperar una eventual evolución regulatoria para identificar debilidades actuales.

Una organización puede empezar revisando si su información responde adecuadamente preguntas básicas:

Marco contable: ¿está correctamente clasificada dentro del grupo que le corresponde y aplica las políticas requeridas por ese marco?

Recursos restringidos: ¿puede identificar qué recursos tienen destinación específica y demostrar su utilización?

Proyectos: ¿los registros contables permiten conciliar ingresos, costos, gastos y saldos por proyecto cuando resulta necesario?

Donaciones y subvenciones: ¿el reconocimiento contable está sustentado en el análisis de los acuerdos y condiciones correspondientes?

Políticas contables: ¿describen realmente lo que hace la organización o fueron copiadas de un modelo genérico?

Revelaciones: ¿las notas explican los hechos relevantes o simplemente repiten cifras de los estados financieros?

Trazabilidad: ¿puede pasarse de una cifra del reporte entregado a un donante hasta los registros y documentos que la soportan?

Coherencia: ¿los estados financieros, reportes de proyectos y explicaciones de administración cuentan una historia consistente?

Estas revisiones pueden tener valor independientemente de que INPAS llegue o no a incorporarse en el corto plazo al marco colombiano.

Prepararse no significa cambiar anticipadamente de norma

También debe evitarse el extremo contrario.

Prepararse para una evolución internacional no consiste en reconstruir toda la contabilidad alrededor de una norma que todavía no sea obligatoria para la entidad.

Una preparación responsable puede comenzar por identificar brechas.

Por ejemplo:

¿La organización tiene dificultades para controlar fondos?

¿Puede separar restricciones sin recurrir a procesos manuales excesivos?

¿Sus políticas para subvenciones están suficientemente documentadas?

¿Los gastos administrativos, de programas y de recaudo se clasifican consistentemente?

¿Los reportes financieros permiten responder preguntas de los órganos de gobierno y financiadores?

Estas preguntas permiten mejorar la calidad contable bajo el marco actualmente aplicable y, al mismo tiempo, entender qué tan preparada estaría la organización frente a desarrollos futuros.

Mi Contabilidad puede realizar diagnósticos y ejecutar trabajos contables específicos para revisar políticas, registros, conciliaciones, estructura de información y calidad del reporte, de acuerdo con el alcance contratado. Esto no convierte una revisión contable en auditoría ni implica asumir automáticamente todos los procesos administrativos o financieros de la entidad.

Más contenidos sobre contabilidad, cumplimiento y control empresarial:

https://micontabilidadcom.blogspot.com/

INPAS debe verse como una señal, no como una sustitución automática

La aparición del primer estándar internacional específico para organizaciones sin ánimo de lucro confirma algo que durante años fue evidente en la práctica: las ESAL tienen necesidades de información que merecen un tratamiento técnico especialmente pensado para su realidad.

Su publicación puede influir en reguladores, profesionales, financiadores y organizaciones alrededor del mundo. Incluso en jurisdicciones que ya cuentan con marcos locales, se reconoce que INPAS puede convertirse en una referencia importante para la evolución del reporte financiero.

En Colombia, sin embargo, el criterio profesional exige separar claramente dos asuntos.

El primero es la relevancia técnica internacional de INPAS.

El segundo es la obligatoriedad jurídica del marco contable aplicable a cada entidad.

Mezclarlos puede producir decisiones incorrectas.

Ignorar la nueva norma tampoco sería conveniente.

El camino responsable consiste en conocerla, analizar sus principios, observar la evolución regulatoria y revisar desde ahora si la información financiera de la organización realmente permite demostrar qué recursos administra, bajo qué condiciones, cómo los utiliza y cuál es su situación financiera.

Porque una ESAL no fortalece su transparencia simplemente diciendo que cumple una norma.

La fortalece cuando sus políticas, registros, soportes, estados financieros y reportes permiten reconstruir y comprender de manera consistente la realidad económica de la organización.

Si desea evaluar la calidad y confiabilidad de la contabilidad de su entidad sin ánimo de lucro y determinar qué aspectos requieren ajuste bajo el marco aplicable en Colombia, puede solicitar una revisión profesional:

https://t.mtrbio.com/MiContabilidadcom

La evolución internacional de las normas contables para organizaciones sin ánimo de lucro es una oportunidad para revisar algo más importante que el nombre del estándar utilizado: si la información que produce la entidad es realmente clara, trazable, consistente y útil para quienes deben confiar en ella.

Diana Cristina Cardona
Contadora Pública – Mi Contabilidad

“El control y la claridad financiera son la base de las decisiones correctas.”

Mi Contabilidadcom

Somos una firma colombiana con domicilio principal en Manizales, contamos con más de 15 años de experiencia profesional en el campo de la auditoria financiera, de gestión, y de sistemas, así como en el campo de revisoria fiscal. Contamos con un grupo de profesionales especializado en temas tributarios y de NIIF, temas que en la actualidad son imprescindibles en cualquier organización.

Publicar un comentario

Gracias por sus comentarios... siempre buscamos mejorar

Artículo Anterior Artículo Siguiente