Una persona puede ver crecer el saldo de tokens en una plataforma y asumir que ese número representa exactamente el dinero que llegará a su cuenta. El problema aparece cuando, al retirar los recursos, encuentra descuentos por comisiones, diferencias en la tasa de cambio, costos de la billetera digital y valores retenidos por el estudio o intermediario. Si además registra únicamente el dinero consignado, sin conservar las liquidaciones de la plataforma, puede terminar declarando ingresos sin soportes suficientes, calculando mal sus costos o ignorando obligaciones tributarias y de seguridad social. Los tokens no son simplemente puntos acumulados: representan operaciones económicas que deben conciliarse desde su generación hasta su conversión en pesos. Comprender ese recorrido permite identificar cuánto se produjo realmente, qué descuentos son justificables y qué valor debe reconocerse contable y fiscalmente. Sin ese control, una actividad rentable puede convertirse en una fuente de inconsistencias ante la DIAN, la UGPP o las entidades financieras.
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El token no es el dinero disponible en la cuenta
En las plataformas digitales de entretenimiento para adultos, los usuarios adquieren unidades virtuales que posteriormente pueden convertirse en dinero para la persona que presta el servicio o para el estudio que administra la operación.
La nota publicada por La República explica que la plataforma asigna a cada token una equivalencia monetaria y que, antes de realizar el desembolso, intervienen factores como las comisiones, la tasa de cambio, el mecanismo de retiro y otros costos operativos. Por eso, el valor que aparece en pantalla no necesariamente coincide con el dinero finalmente recibido.
Fuente consultada:
Desde el punto de vista administrativo, el recorrido puede entenderse así: se generan los tokens, la plataforma los liquida, se descuentan comisiones, se convierte el saldo a una moneda real, se transfiere a una billetera o intermediario y, finalmente, se abona a una cuenta bancaria.
Cada etapa produce información que debería conservarse.
No basta con revisar el extracto bancario. El ingreso necesita relacionarse con los reportes de producción, las liquidaciones periódicas, las comisiones cobradas, la moneda utilizada y el valor efectivamente pagado.
El error de reconocer únicamente lo consignado
Uno de los errores más frecuentes consiste en registrar como ingreso solamente el valor neto que llega al banco.
Supongamos que durante un periodo la plataforma liquida ingresos equivalentes a $8.000.000. Antes de transferirlos descuenta $2.000.000 por comisión, conversión de moneda y costos de procesamiento. La cuenta bancaria recibe $6.000.000.
Registrar únicamente esos $6.000.000 puede ocultar información importante. Dependiendo de la relación contractual y de quién tenga derecho económico sobre los recursos, podría ser necesario reconocer un ingreso bruto de $8.000.000 y registrar separadamente los $2.000.000 como costos, comisiones o participaciones.
En otros modelos de operación, el estudio puede actuar como prestador principal, intermediario o administrador, mientras la persona recibe una participación previamente acordada. En esos casos, el tratamiento no puede definirse únicamente observando quién recibió el dinero.
Es necesario revisar:
El contrato entre la persona, el estudio y la plataforma.
Quién presta jurídicamente el servicio.
A nombre de quién se emite la liquidación.
Quién controla los tokens antes del retiro.
Qué porcentaje corresponde a cada participante.
Qué gastos asume cada parte.
Dos operaciones que producen la misma consignación pueden requerir registros contables distintos.
Los reportes de la plataforma son parte del soporte
Una transferencia bancaria demuestra que entró dinero, pero no explica por sí sola el origen completo de la operación.
Para mantener trazabilidad conviene conservar, como mínimo, los reportes de tokens generados, las liquidaciones emitidas por la plataforma, los comprobantes de conversión, las facturas o documentos de las comisiones, los movimientos de la billetera digital y los extractos bancarios.
También debe prepararse una conciliación periódica que explique la diferencia entre:
Tokens producidos.
Valor reconocido por la plataforma.
Descuentos realizados.
Saldo enviado al medio de pago.
Valor convertido a pesos.
Dinero recibido en Colombia.
Cuando estas cifras no coinciden, no siempre existe un faltante. Puede tratarse de una comisión, una diferencia en cambio, un ajuste de la plataforma o un saldo pendiente de retiro. El riesgo surge cuando nadie puede explicar la diferencia.
La facturación electrónica es, para efectos tributarios, un soporte de las operaciones de venta de bienes y prestación de servicios. La obligación concreta de facturar debe evaluarse según la situación de cada persona, sus responsabilidades tributarias y las excepciones vigentes.
Información oficial:
https://micrositios.dian.gov.co/sistema-de-facturacion-electronica/factura-electronica/
Recibir el dinero desde el exterior no lo vuelve invisible
Otro error común es pensar que los recursos recibidos mediante una plataforma extranjera, una billetera digital o un mecanismo internacional no tienen efectos tributarios en Colombia.
La residencia fiscal, el lugar donde se desarrolla la actividad, la naturaleza del ingreso y las condiciones contractuales son determinantes. Una persona residente fiscal en Colombia, por regla general, debe analizar sus ingresos de fuente nacional y extranjera al preparar su declaración de renta.
Por esta razón, no es prudente declarar únicamente lo que aparece en la información exógena o en los extractos de una cuenta colombiana. La obligación tributaria no depende exclusivamente de que una entidad nacional haya reportado el pago.
También deben evaluarse los saldos que permanecen en billeteras o cuentas del exterior. Si esos recursos constituyen un activo poseído fuera de Colombia, podrían tener efectos patrimoniales y, cuando se cumplan los requisitos legales, generar obligaciones informativas relacionadas con activos en el exterior.
La DIAN señala que la declaración anual de activos en el exterior es informativa y que su presentación depende del cumplimiento de las condiciones establecidas en el artículo 607 del Estatuto Tributario.
Información oficial:
https://www.dian.gov.co/impuestos/sociedades/Paginas/declaracion-activos-exterior.aspx
La tasa de cambio también modifica el resultado
Cuando la plataforma determina el pago en dólares u otra moneda, la conversión a pesos colombianos debe quedar documentada.
No siempre resulta correcto tomar la tasa de cambio del día en que el dinero llegó al banco. Puede existir una fecha de reconocimiento del ingreso, otra de liquidación, otra de transferencia y una posterior de retiro.
Esa diferencia puede producir ingresos o gastos por diferencia en cambio.
Por ejemplo, si una liquidación se reconoce cuando el dólar tiene un determinado valor y el pago se recibe varios días después con una tasa diferente, la variación no debería confundirse con una mayor o menor producción de tokens.
Para controlar este efecto se necesita identificar:
La moneda de liquidación.
La fecha en que nace el derecho a recibir el pago.
La tasa utilizada por la plataforma.
La tasa aplicada por la billetera o pasarela.
La fecha de conversión a pesos.
Los cargos asociados a la operación.
Cuando todo se registra como una sola consignación, se pierde la posibilidad de medir cuánto corresponde realmente a ingresos y cuánto a diferencias de conversión o costos financieros.
No todas las deducciones son aceptadas automáticamente
Equipos, conexión a internet, adecuaciones del espacio, servicios tecnológicos y comisiones pueden estar relacionados con la actividad. Sin embargo, que un gasto sea frecuente no significa que automáticamente sea aceptado fiscalmente.
Para solicitar un costo o deducción deben revisarse, entre otros aspectos, su relación con la actividad productora de renta, la proporcionalidad, el soporte y el cumplimiento de los requisitos tributarios.
Un computador utilizado exclusivamente para desarrollar la actividad no se analiza de la misma manera que un equipo empleado también para fines personales. Lo mismo ocurre con el servicio de internet, el arrendamiento, la energía y otros gastos compartidos.
Además, algunos bienes no se reconocen totalmente como gasto en el momento de la compra. Dependiendo de su naturaleza, pueden constituir activos que deben depreciarse durante su vida útil.
Entre los problemas que encontramos con frecuencia están:
Compras pagadas en efectivo sin soporte adecuado.
Facturas emitidas a nombre de otra persona.
Gastos personales mezclados con la actividad.
Comisiones registradas sin la liquidación del intermediario.
Equipos reconocidos íntegramente como gasto sin analizar su tratamiento.
Diferencias entre los ingresos declarados y los movimientos financieros.
Separar las finanzas personales de las operativas facilita demostrar el origen y el uso de los recursos.
Para revisar cómo documentar la actividad, organizar las liquidaciones y establecer un tratamiento coherente con los contratos, puede solicitar orientación en:
https://t.mtrbio.com/MiContabilidadcom
La seguridad social no debe dejarse para el final
La actividad independiente también puede generar obligaciones frente al Sistema de Seguridad Social.
La UGPP indica que una persona natural que desarrolla una profesión, oficio o actividad económica sin estar sometida a un contrato laboral puede ser considerada trabajadora independiente. También señala que los independientes con ingresos netos iguales o superiores a un salario mínimo mensual deben analizar su obligación de aportar al sistema, de acuerdo con las reglas aplicables.
Información oficial:
https://www.ugpp.gov.co/trabajador-independiente/
El cálculo no debería hacerse copiando automáticamente el valor consignado en la cuenta. Primero debe determinarse la categoría del independiente, establecer los ingresos asociados al periodo y depurar correctamente los costos permitidos según el caso.
Cuando existe un estudio, además debe revisarse la verdadera naturaleza de la relación. Un contrato denominado “prestación de servicios” no elimina por sí solo la posibilidad de que existan elementos propios de una relación laboral, como subordinación, cumplimiento obligatorio de horarios o instrucciones permanentes.
La forma del contrato no debe utilizarse para ocultar la realidad de la operación.
Una clasificación incorrecta puede ocasionar diferencias en aportes, intereses, requerimientos y discusiones sobre responsabilidades laborales o de seguridad social.
El estudio también necesita controlar sus obligaciones
Para un estudio, administrar tokens de varias personas sin una contabilidad individualizada es especialmente riesgoso.
El total recibido de la plataforma no siempre representa un ingreso propio. Una parte puede corresponder a valores que posteriormente deben entregarse a terceros. Confundir esos recursos con ingresos del estudio puede inflar las ventas, distorsionar los márgenes y generar errores tributarios.
El estudio debería disponer de una liquidación por persona y periodo que muestre:
Producción reconocida.
Porcentaje de participación.
Comisiones de la plataforma.
Costos asumidos por el estudio.
Retenciones aplicadas, cuando correspondan.
Valor neto pagado.
Fecha y medio de pago.
Saldo pendiente.
También debe definir qué documento soporta cada pago y cómo se registra la participación de la persona. La respuesta dependerá de si existe una relación laboral, una prestación de servicios, una intermediación u otra modalidad contractual jurídicamente válida.
Sin esta claridad, el estudio podría registrar como gasto una transferencia que no tiene soporte suficiente o reconocer como propio un ingreso que pertenece parcialmente a otra persona.
Alertas que indican falta de control
Hay señales que deberían motivar una revisión inmediata:
La primera es que el saldo de la plataforma nunca coincide con las liquidaciones internas. La segunda es que los pagos se distribuyen desde cuentas personales de socios o administradores. La tercera es que no existe separación entre las comisiones de la plataforma y la participación del estudio.
También es preocupante que las personas reciban pagos sin comprobantes, que se utilicen varias billeteras sin conciliarlas o que las declaraciones tributarias se preparen únicamente con los extractos bancarios.
Otra alerta aparece cuando el estudio conoce la producción total, pero no puede identificar cuánto corresponde a cada persona. En esa situación, cualquier revisión posterior se convierte en un proceso manual, costoso y propenso a errores.
Una contabilidad útil no empieza al presentar la declaración. Empieza al diseñar controles que permitan reconstruir cada operación.
Cómo organizar correctamente los ingresos por tokens
El primer paso es documentar el modelo de negocio. Debe quedar claro quién presta el servicio, quién recibe los tokens, quién controla el saldo, qué comisiones se descuentan y cómo se distribuyen los recursos.
Después se necesita un procedimiento periódico de conciliación. Cada liquidación debe compararse con el movimiento de la billetera y con el ingreso bancario.
También resulta recomendable utilizar una cuenta separada para la actividad. Esto no reemplaza los soportes contables, pero reduce la mezcla de operaciones personales y facilita las conciliaciones.
El RUT debe reflejar adecuadamente las actividades y responsabilidades de la persona o del estudio. La obligación de facturar, declarar renta, presentar información o cumplir deberes relacionados con el IVA no puede definirse solamente por el nombre usado en la plataforma.
Finalmente, los contratos deben coincidir con la operación real. Un porcentaje pactado verbalmente, una comisión no documentada o una distribución realizada sin comprobante crea dificultades para todas las partes.
Convertir tokens exige más que retirar dinero
El verdadero control no consiste en saber cuántos tokens se generaron, sino en poder explicar cuánto valían, qué descuentos se realizaron, quién era el titular del ingreso y cómo se cumplió cada obligación derivada.
Cuando la información se organiza desde el inicio, es posible tomar decisiones con cifras reales: evaluar la rentabilidad, comparar plataformas, identificar costos excesivos y preparar correctamente las obligaciones tributarias y de seguridad social.
Cuando no existe trazabilidad, el saldo virtual puede producir una sensación equivocada de rentabilidad. La persona observa ingresos altos, pero desconoce cuánto pierde en comisiones, cuánto debe reservar para impuestos o qué pagos debe realizar al sistema de seguridad social.
Mi Contabilidad puede acompañar la revisión de contratos, liquidaciones, soportes, conciliaciones y responsabilidades tributarias para convertir movimientos dispersos en información comprensible y verificable.
El control financiero no limita la operación. Permite desarrollarla con orden, cumplimiento y decisiones informadas.
Solicite una revisión de su situación en:
https://t.mtrbio.com/MiContabilidadcom
“El control y la claridad financiera son la base de las decisiones correctas.”
