Presunción de costos: cambió la regla y muchos no lo han visto



Muchos contribuyentes presentan su declaración creyendo que, si no tienen soportes suficientes de compras o gastos, todavía pueden aplicar los mismos porcentajes de presunción de costos usados en años anteriores. Ese error hoy puede salir caro. Con la entrada en vigor del nuevo esquema definido en la Resolución 000532 de 2024, cambian referencias, actividades económicas y criterios que impactan directamente el cálculo tributario.

En la práctica, esto significa que una persona natural o contribuyente que declare ingresos sin revisar la nueva tabla podría tomar costos equivocados, pagar más impuesto del necesario o, peor aún, generar inconsistencias frente a la DIAN. No se trata solo de llenar un formulario: se trata de sustentar correctamente la realidad económica del negocio.

Cuando las reglas cambian y nadie ajusta procesos internos, aparecen correcciones, sanciones y reprocesos innecesarios. 

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¿Qué es la presunción de costos y por qué importa?

La presunción de costos es un mecanismo que permite reconocer un porcentaje estimado de costos asociados a determinados ingresos, especialmente cuando el contribuyente no cuenta con todos los soportes documentales necesarios para probarlos plenamente.

En Colombia, esta figura ha sido relevante para personas naturales y ciertos sectores donde la informalidad documental o la dinámica operativa dificulta conservar evidencia completa de cada costo.

Sin embargo, hay algo clave: no es automática ni libre interpretación. Debe aplicarse según la reglamentación vigente, respetando actividad económica, límites y condiciones.

Cuando un empresario cree que puede “poner cualquier porcentaje”, normalmente termina en uno de estos escenarios:

  • impuesto liquidado erróneamente
  • saldo a pagar superior al real
  • requerimientos de la DIAN
  • necesidad de corregir declaraciones
  • riesgo de sanción por inexactitud

¿Qué cambió con la Resolución 000532 de 2024?

La entrada en vigor del nuevo esquema implica actualización de parámetros para determinar la presunción de costos aplicable según actividades económicas y clasificaciones definidas por la administración tributaria.

Esto obliga a revisar:

  • código CIIU registrado
  • actividad realmente desarrollada
  • ingresos declarados
  • correspondencia entre actividad e índice presuntivo
  • soporte mínimo disponible
  • coherencia entre costos presuntos y operación real

Muchas empresas tienen un problema frecuente: en Cámara de Comercio aparece una actividad principal, pero en la práctica facturan otra distinta. Cuando llega el momento de declarar, aplican porcentajes que no corresponden.

Ahí empieza el riesgo.

Error común: usar el porcentaje del año pasado

Uno de los errores más costosos en tributaria es trabajar con plantillas viejas.

Algunos contribuyentes toman la declaración anterior, actualizan ingresos y presentan. Pero si cambió la norma aplicable, repetir cifras históricas puede producir inconsistencias.

Ejemplo práctico:

Un comerciante independiente usó en 2026 el mismo criterio de costos presuntos utilizado en vigencias anteriores sin revisar la nueva resolución. Resultado:

  • base gravable mal calculada
  • mayor impuesto
  • necesidad de corrección posterior
  • pago adicional de intereses según el caso

La costumbre administrativa nunca reemplaza la actualización normativa.

No todo ingreso permite el mismo tratamiento

Otro error frecuente es sumar todos los ingresos y aplicar un solo porcentaje.

Esto puede fallar cuando una persona desarrolla varias actividades:

  • venta de productos
  • servicios profesionales
  • comisiones
  • actividades digitales
  • arrendamientos complementarios

Cada fuente puede requerir análisis independiente. Mezclar todo en una sola base genera distorsiones.

Por eso en Mi Contabilidad insistimos en algo esencial: antes de declarar, primero se interpreta la operación real del negocio. La contabilidad no es llenar casillas; es traducir la realidad financiera en cifras correctas.

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El impacto real para pequeños empresarios

Quien más sufre estos cambios no siempre es la gran empresa. Muchas veces es:

  • comerciante independiente
  • emprendedor digital
  • prestador de servicios
  • profesional que factura por cuenta propia
  • negocio familiar sin área contable interna

¿Por qué? Porque suelen manejar su tributaria al cierre del plazo, con información incompleta y sin revisión previa.

Cuando aparece una nueva regulación, el impacto puede sentirse así:

1. Pagan más de lo necesario

Por desconocer una aplicación correcta.

2. Pagan menos y luego corrigen

Con sanciones o intereses.

3. No pueden sustentar cifras

Porque no conservaron soportes.

4. Pierden tiempo operativo

Dedicado luego a responder requerimientos.

¿La presunción reemplaza la contabilidad?

No.

Ese es otro mito peligroso. La presunción de costos no sustituye:

  • libros contables
  • facturas
  • extractos
  • contratos
  • conciliaciones
  • evidencia de compras y gastos

Es un mecanismo regulado, no una licencia para no documentar operaciones.

La mejor defensa tributaria sigue siendo una contabilidad ordenada y soportada.

Cómo abordar correctamente este cambio normativo

1. Revisar actividad económica actual

No solo la registrada, sino la realmente ejecutada.

2. Validar si aplica presunción

No todos los casos encajan igual.

3. Comparar contra costos reales soportados

A veces conviene más reconocer costos reales debidamente documentados.

4. Simular escenarios antes de declarar

Esto evita improvisación.

5. Mantener archivo documental organizado

Para futuras revisiones.

6. Contar con criterio técnico actualizado

La norma cambia; la estrategia también debe cambiar.

Si necesitas orientación responsable y análisis claro, puedes conocer nuestros canales aquí:

Lo que muchos descubren demasiado tarde

Después de presentar la declaración, algunos contribuyentes entienden que:

  • el código económico estaba desactualizado
  • el porcentaje aplicado no correspondía
  • existían mejores alternativas con soportes reales
  • la declaración podía optimizarse legalmente
  • la información contable no estaba depurada

Corregir después siempre cuesta más que revisar antes.

Recomendación empresarial 2026

En el entorno actual, declarar impuestos sin análisis previo ya no es una opción prudente.

Cada nueva resolución, cambio técnico o actualización de tablas exige revisar procesos internos. Las empresas que mantienen control financiero toman mejores decisiones, reducen contingencias y protegen caja.

La tributaria moderna no se trata solo de cumplir fechas. Se trata de comprender cifras, anticipar riesgos y usar correctamente las reglas vigentes.

El nuevo esquema de presunción de costos recuerda una verdad esencial: cuando la normativa cambia, la improvisación se vuelve costosa. El empresario que conoce sus números, documenta su operación y consulta a tiempo toma decisiones más seguras.

El control financiero y el cumplimiento no son gastos: son protección para el patrimonio y tranquilidad para crecer.

Conversemos aquí:

Diana Cristina Cardona
Contadora Pública – Mi Contabilidad

El control y la claridad financiera son la base de las decisiones correctas.

Mi Contabilidadcom

Somos una firma colombiana con domicilio principal en Manizales, contamos con más de 15 años de experiencia profesional en el campo de la auditoria financiera, de gestión, y de sistemas, así como en el campo de revisoria fiscal. Contamos con un grupo de profesionales especializado en temas tributarios y de NIIF, temas que en la actualidad son imprescindibles en cualquier organización.

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