domingo, 31 de enero de 2016

En los puertos menos también es más

En los puertos están las claves para hacer más eficientes y visibles los negocios del país.


Por: Vocero Unidad de Energy Schneider Electric

Hay países que son, simplemente, un puerto, como es el caso de Singapur. Otros, como Holanda, son una serie de puertos adjuntos a un delta. Nueva Orleáns, Los Ángeles y Filadelfia son, a pesar de ser tan distantes, las bocas por las que entra el alimento que consumen más de 300 millones de habitantes en Estados Unidos. Shanghái, es uno de los puertos de contenedores más transitados del planeta y ahora la zona más densamente poblada, junto con Shenzen, al sobrepasar a la región de Tokio Yokohama, otro súper puerto del planeta. 

Debemos aprender de ellos. Las lecciones están a la vista y son casi todas ellas monumentales. Desde inmensos dragados para ampliar las bocas de acceso de los súper cargueros, hasta redes de energía que abastecen a toda la infraestructura portuaria que ayudan a un país a vender y comprar.
El Dr Gordon Wilmsmeier, experto en el tema portuario de la CEPAL, en uno de sus estudios, analizando los costos de transporte de alimentos en Suramérica, comprobó que un incremento del 10% en los costos portuarios, puede incrementar hasta en un 7,6% los costos de los productos. 

Esto nos da una visión de cuán importante es ser eficiente en la gestión de los puertos y por qué ciudades como Buenaventura y Cartagena deben poner mayor atención a la gestión a largo y muy largo plazo de sus puertos y de todos los recursos que giran a su alrededor, principalmente el flujo de energía, que es en realidad el componente primordial de cualquier estrategia de gestión, pues sin esa provisión, sencillamente no hay puerto.

De hecho, una gestión eficiente de energía de punta a punta, nos lleva a desarrollar una estrategia de ahorros en cadena que permitirá ahorrar incluso la generación de nuevas centrales, mejorando la provisión y aumentando la oferta de servicios en el puerto.

La gestión eficiente de energía nos permite también desplegar mejoras en otros puntos, como pueden ser, la administración de los barcos que transitan por el puerto, permitiendo que estos consuman menos pero hagan su tarea. Esto nos lleva a la administración de los trayectos, los cuales al ser optimizados aumentan la eficiencia y la seguridad, mientras reducen costos de incidentes y emergencias y por último la generación de nuevas oportunidades de operación e incluso de mercadeo de los servicios, aumentando la fidelización y la confiabilidad de los clientes, no importan si estos transportan desde Shanghái, Tokio, Róterdam o El Callao. 

Un puerto ineficiente incrementa la distancia virtual en un 60%. Esto significa pérdidas de oportunidades y en algunos casos la salida del mercado. En sentido contrario, una mejora en la eficiencia portuaria de un 0.55 %, implica la disminución del 5.5 % en los aranceles aduaneros, algo que los clientes, los transportadores de todo el mundo, considerarán altamente atractivo.

Finalmente, el exceso de regulación puede obstaculizar la eficiencia, y algunos casos exitosos en América Latina muestran que la participación privada en el manejo portuario da como resultado una mayor eficiencia y menores costos cuando se acompaña de reformas laborales y se logra debilitar el poder monopólico mediante la regulación o la competencia.

Por último, no sobra revisar cuán valioso es hacer eficiente un puerto que puede incidir tanto como para aumentar el producto interno bruto de una nación en varias unidades porcentuales.

Así, menos trámites, menos demoras, menos pasos, harán que haya más tráfico, más carga y por lo tanto más ganancias para el país. 

http://www.canalinformatico.net/index.php?option=com_content&view=article&id=3906:en-los-puertos-menos-tambien-es-mas&catid=166:energia&Itemid=616

sábado, 30 de enero de 2016

Empresas medianas deben proteger más su conocimiento

Ana Morato, directora general de Clarke, Modet & Cº Colombia.

Ana Morato, directora general de Clarke, Modet & Cº Colombia, explica la filosofía del trabajo en el mercado local y afirma que prevé, por la coyuntura, un menor dinamismo de las multinacionales que operan en el país en los próximos dos años.

Las empresas medianas, especialmente, deben preocuparse por proteger sus innovaciones y su conocimiento, y no solo por producir.
Esa es una de las recomendaciones de Ana Morato, directora general de Clarke, Modet & Cº Colombia, firma que, más allá del trámite de patentes, promueve estrategias de protección de bienes intangibles. “Nuestra misión es ser aliados estratégicos de nuestros clientes en todo lo que tiene que ver con la generación de conocimiento, la protección de ese conocimiento y la explotación de ese conocimiento”, explica.
¿Cómo un intangible como un plan de negocios se protege?
Hay que ver las alternativas. Ayudamos a identificar cuáles son los mercados más competitivos para los productos. Hacemos inteligencia tecnológica. La inteligencia de mercado es solo un componente. Por ejemplo, una empresa puede necesitar bloquear un país al que crea que puede entrar en un futuro.
¿Qué tal la demanda de los servicios en Colombia?
Muchos de nuestros clientes son internacionales. Hay una apuesta como país para que crezca el número de patentes nacionales y en estos últimos años empresas extranjeras se han protegido.
Ahora mismo, de cara a los dos próximos años, debe haber algún freno por la situación económica, pero hay que trabajar mucho. Hay una preocupación del Gobierno por que las empresas colombianas interioricen la importancia de proteger sus conocimientos.
¿No se protegía?
Aquí hay mucha creatividad. Empresas importantes compraban maquinaria en otro país, la adaptaban para hacerla más funcional y eficiente. Pero luego llegaban los dueños, la copiaban y la comercializaban, cuando eso era totalmente protegible por la firma local. Ese es un valor que se puede poner en el mercado.
En ese sentido hay mucho que trabajar con firmas medianas que tienen productos innovadores y tecnología, y quieren exportar.
¿Por qué dice que se puede frenar la actividad en los próximos dos años?
Eso, sobretodo, entre las multinacionales, que son buena parte de nuestros clientes. Puede bajar un poco la inversión extranjera. Vamos a ver cómo se comportan los mercados. Hemos crecido mucho y en el 2015 vamos a cerrar con un buen resultado, pero soy un poco más conservadora en cuanto al crecimiento de los dos próximos años.
¿Pero la respuesta ante una crisis no es la innovación?
Así es. Pero creo que eso se puede dar entre las firmas colombianas. En momentos de crisis las compañías deben aprovechar la devaluación para exportar y esa es una oportunidad fantástica. Y, por otro lado, deben innovar y ser más productivas. Confío en que el mercado colombiano sea el que avance, pero puede haber más limitación de las inversiones extranjeras aquí.
¿Qué tal el interés de los emprendedores por acceder a estos servicios?
Los emprendedores, especialmente si son de base tecnológica, lo entienden muy bien. Hemos diseñado un paquete de servicios muy adaptado para esas pequeñas empresas que empiezan. Normalmente les faltan recursos, pero son conscientes de la importancia de proteger sus intangibles.
¿Cómo ve la autoridad que vela por la propiedad intelectual?
Hace un esfuerzo tremendo por reducir los tiempos en los que se concede una patente, y por hacer el tema de marcas mucho más on line. Es una de las más eficientes de América Latina. A los extranjeros les recomendamos que patenten en Colombia porque es más fácil. Además, las tarifas del 2016 las han bajado, lo cual es una noticia fantástica. Eso atrae.
¿Cómo crece la firma?
El Grupo, a nivel global, cierra el 2015 con una facturación de 178.340 millones de pesos. En Colombia nuestro plan es que del 2013 al 2018 dupliquemos nuestra facturación. En Colombia, el 2015 lo cerramos con un crecimiento de 22 por ciento. La tasa de cambio nos ha favorecido mucho.
¿Cuál es el sector rezagado?
Más que un sector, es un perfil de empresa. Es una empresa de tipo mediano que ha hecho desarrollos, pero se ha preocupado más por producir que por proteger, y ahora se está dando cuenta de que todo eso tiene valor desde el punto de vista de la propiedad intelectual. También hay empresas del sector cosmético. Patentan mucho en Europa y en Colombia no.
Las empresas de seguridad, en el sector de transformación de plásticos. Se preocupan por mejorar ese producto, pero no de protegerlo.
La propiedad intelectual, entendida como un elemento vinculado a procesos de innovación, puede ser una herramienta para transformar el sistema productivo colombiano. El país tiene el reto de transformarse y tener una industria más fuerte y una economía más diversificada.

http://www.portafolio.co/negocios/empresas-medianas-deben-proteger-mas-su-conocimiento

viernes, 29 de enero de 2016

Las bolsas hacen resonar las alertas mundiales: el dólar llega a su punto más alto



Hoy el peso colombiano llegó a negociarse en $3.404 por dólar, en efecto superando los registros históricos que se observaron en diciembre de 2015.

Lo que está pasando ahora mismo en los mercados de valores anticipa malas cifras económicas en unos meses. La caída pronunciada de las bolsas es un choque muy grande a una economía mundial frágil. El peso colombiano llega a nuevo máximo histórico en el primer mes de 2016.




Con la caída de las bolsas en el día de hoy, impulsadas por el fuerte deterioro en el precio del petróleo y la confianza global, la situación llega a un nivel crítico. La razón: la gravedad del choque y sus implicaciones, las cuales  se miden por una caída de casi 12% en el valor de las bolsas mundiales en apenas 20 días y en forma generalizada. El Dow Jones y el Nasdaq de Estados Unidos han perdido 11% y 13,5% respectivamente en 2016, el DAX alemán el 12,6%, el IBEX español el 13,3%, el NIkkei japonés el 13,8% y el Shanghái compuesto igual porcentaje.

Si se mira el asunto desde la percepción de riesgo, el índice VIX, ha aumentado en forma importante pero aún está por debajo de agosto de 2015 y de los niveles alcanzados con la crisis de la deuda de la euro-zona y, en especial, la posibilidad de impago y salida de Grecia en 2010 y 2011. En aquellas situaciones la desconfianza sobre el desempeño mundial fue muy alta pero la economía mundial no entró en recesión. Sin embargo, el nivel observado hoy es el más alto en casi 5 años, periodo en que la economía mundial no deja de decepcionar.

http://www.dinero.com//economia/articulo/el-precio-del-dolar-llego-a-3400-y-las-bolsas-mundiales-caen/218290?utm_source=dinero&utm_medium=correo&utm_campaign=2016_01_20&hq_e=el&hq_m=965341&hq_l=13&hq_v=4c5107b585

jueves, 28 de enero de 2016

El asunto más serio

Este año empezó bastante convulsionado. El mundo económico está produciendo una gran cantidad de noticias negativas que han dejado a muchos paralizados. El listado es enorme.

Los precios del petróleo han caído por debajo de los US$30, el registro más bajo en los últimos 13 años; las perspectivas económicas globales llevaron los precios de las acciones de las petroleras a niveles histórica y trágicamente bajos. Solo Ecopetrol, la joya de la corona en el mercado de acciones colombiano, cayó por debajo de los $900.
La desaceleración en China se confirma, pues el año pasado apenas creció 6,9%, el registro más bajo en un cuarto de siglo. Esta, aunada a la liberalización cambiaria, ha hecho que el yuan se devalúe, lo que golpeó a todas las bolsas del mundo. A ello se le suma que las proyecciones económicas para este año fueron revisadas a la baja por el Fondo Monetario Internacional (FMI).
Causó alarma su estimativo sobre Latinoamérica, pues el FMI espera una caída en el PIB regional de 0,3%. Este comportamiento está jalonado especialmente por Brasil, que se espera caiga 3,5%. Dicha situación podría generar un efecto contagio en el flujo de capitales hacia la región.
La preocupación que genera esta ola de malas noticias nos lleva a preguntarnos cuál debe ser la estrategia para enfrentar la dura situación. Tal y como se ha evidenciado recientemente, quizás la vulnerabilidad más grande que enfrenta el país es el déficit en cuenta corriente, un asunto sobre el cual esta revista ha insistido.
A septiembre del año pasado, el déficit en este rubro estaba ubicado en 6,6%. En economía, los déficits fiscal y externo están intrínsecamente ligados. Las variables macro de una economía son el PIB, la política monetaria, la cuenta corriente y el balance fiscal del Estado, y todos estos balances están estrechamente asociados.
Es claro que la caída en las rentas petroleras ha significado una reducción drástica en las exportaciones del país, lo que nos ha puesto ante una reducción del ingreso externo nacional. Según las más recientes cifras del Dane, a noviembre del año pasado el déficit comercial ya iba en US$14.500 millones. Sin embargo, Colombia también ha tenido un déficit estructural en su cuenta corriente, aún en épocas de altos precios del crudo, como en 2007.
El país se ha venido endeudando durante más de una década para financiar su cuenta corriente, algo que se hace evidente al ver el saldo de la deuda externa –pública y privada– que llegó a un nivel récord de US$109.280 millones (a septiembre del año pasado), según informó el Banco de la República. Lo mismo ha ocurrido con el balance fiscal, especialmente por cuenta del creciente déficit del gobierno central.
Quizás lo más importante es el hecho de que estos dos déficits están estructuralmente unidos, a tal punto que en la literatura económica a esta situación se le llama los ‘déficit gemelos’. Ello se debe a que, tal y como lo dice un manual básico del FMI sobre Balanza de Pagos, “un déficit fiscal es la principal fuente de déficit en cuenta corriente”.
En efecto, tanto el balance del sector privado (ahorro – inversión), como el balance del sector público terminan siendo financiados por ahorro externo, ya sea Inversión Extranjera Directa, inversión de portafolio, deuda o, como ocurrirá este año con los recursos de la venta de Isagen o con los provenientes de las privatizaciones, cuando estas se hacen a agentes que para financiarlas traen recursos del exterior.
El déficit de cuenta corriente no se había notado mucho gracias a la enorme llegada de recursos externos y a la enorme liquidez mundial. Pero, con la caída del precio del petróleo, esta vulnerabilidad quedó en evidencia. Ya que el déficit de cuenta corriente depende, entre otros, de las exportaciones y de las importaciones y de la capacidad que tenga el país de financiarlo, y que muchas de estas variables no están bajo el control del Gobierno, los esfuerzos deben concentrarse en el déficit fiscal. Ceteris paribus, una reducción del déficit fiscal reduciría a su vez el déficit de cuenta corriente.
Por estos motivos, la aprobación de la reforma tributaria es la pieza clave para estabilizar la economía colombiana y la prioridad de la agenda pública en economía para este año. Aplazar el debate, o que el resultado de la reforma en el Congreso no aborde los grandes temas del ingreso, podría ser catastrófico.
Es necesario ponernos serios con el tema, pues el palo no está para cucharas en materia fiscal; y por eso es necesario que, con una mano en el pecho y otra en el bolsillo, todos los sectores consideren seriamente la posibilidad de que llegó el momento de darse el lapo para lograr un sistema tributario, no solo moderno sino eficaz, para superar el más grave problema macroeconómico que tiene Colombia.
En la agenda se deben incluir todas las posibles fuentes de recursos, tales como IVA, imporrenta, 4 x 1.000, gasolina, dividendos, combustibles, impuestos regionales, entidades sin ánimo de lucro, así como temas que han brillado por su ausencia recientemente, como el tratamiento a los paraísos fiscales –léase Panamá, país con el cual parece que seguimos en negociaciones–. Pero, aún más importante, en la discusión también tiene que abordarse el tema del gasto público, que sin lugar a dudas ha contribuido a agravar el problema. La propuesta de la Comisión de Expertos llega en un momento crucial para el futuro de la economía y ofrece una fórmula para que el país se blinde frente a muchas amenazas que hoy lo acosan. En este asunto está en juego el futuro económico de Colombia.

http://www.dinero.com/edicion-impresa/editorial/articulo/editorial-de-la-revista-dinero-sobre-la-reforma-tributaria-en-colombia/218317?utm_source=dinero&utm_medium=correo&utm_campaign=2016_01_21&hq_e=el&hq_m=965707&hq_l=17&hq_v=a07c334137

miércoles, 27 de enero de 2016

Así, sus cesantías pueden salvarlo

Este dinero, del que están a cargo los empleadores o empresas para los que trabaja, es una prestación social a la que usted tiene derecho. Pero, ¿qué es lo que usted recibirá en febrero?

Así, sus cesantías pueden salvarlo
Cuando usted tiene el beneficio de contar con un contrato laboral directo con una empresa, gozará de una serie de ventajas y, entre ellas, está la posibilidad de tener cesantías y recibir los intereses de éstas. Se trata de un dinero que se consigan en su cuenta de “cesantías” (muchas veces puede ser el mismo fondo de pensiones) y que corresponde a un salario mensual por cada año de trabajo y deben ser consignadas a más tardar el 14 de febrero.

Pero si, por ejemplo, usted aún no cumple un año en su empresa, el cálculo deberá hacerlo de la siguiente forma:
Cesantías = (Salario mensual) x días trabajados /360
Esto lo podrá verificar en el respectivo extracto que su fondo le enviará. Ahora, si bien es un dinero suyo, es una forma de ahorro “obligatorio” que las personas tienen y que se puede usar solamente para determinados casos: vivienda, educación o desempleo. Si usted usa estos recursos con otros fines, ya estará bajo su responsabilidad; pero debe tener claro que el destino principal de este dinero es ayudarle a mejorar su calidad de vida.
"El trabajador debe recordar que las cesantías son su gran aliado para el ahorro y también su mecanismo de protección en momentos de dificultad laboral, sobre todo en la actual coyuntura que puede traer consigo alta inestabilidad en el mercado laboral.", aseguró el presidente de Asociación Colombiana de Fondos de Pensiones y Cesantías, Asofondos, Santiago Montenegro.
Incluso, según el último informe proporcionado esta asociación, en el que se analizó el uso que los más de 6 millones de trabajadores colombianos, afiliados a los fondos privados, se encontró que del total de $3,92 billones utilizados, el 35,7%, es decir $1,4 billones, se destinó como seguro de desempleo, lo que significa que dicha prestación brindó protección a trabajadores desvinculados de sus empleos.
En tanto, el uso de las cesantías orientadas al mejoramiento de vivienda pesó en un 26,5% ($1,04 billones), seguido por compra de vivienda con un 25% ($980.566 mil millones). Mientras que con el interés de financiar estudios del afiliado o su familia, se encontró que se usaron $365.360 mil millones (9,3%); mientras el 3.6% restante se destinó a otros retiros autorizados por el empleador.

¿Cómo se solicitan?
Deberá dirigirse directamente al fondo en el cual tenga sus cesantías. Para cada situación y destino de sus cesantías, deberá hacer un proceso distinto aunque, aclaramos, podrá depender de su fondo:
  • Desempleo
Para usar las cesantías como seguro de desempleo, deberá presentar su documento de identidad original, una fotocopia y una prueba de que su contrato fue terminado (puede ser carta laboral, liquidación, comunicación de la empresa), original. Si la empresa fue liquidada, deberá presentar carta del liquidador con copia del certificado de Cámara y Comercio.
  • Vivienda
Para usar las cesantías como vivienda, deberá presentar su documento de identidad original y una fotocopia, con una carta de la empresa para la que trabaja en la que dice que el dinero será usado para comprar, mejorar o liberar bienes raíces.
  • Educación
Deberá llevar una copia del recibo de pago, certificado de estudio y, si es del ICETEX, adjuntar un estado de cuenta. En caso de que sea para un familiar, deberá adjuntar registro civil (hijos) o registro del matrimonio (cónyuge).
La tarea que usted no ha hecho
Según voceros de Porvenir, usted tiene la opción de elegir para qué quiere sus cesantías. Eso sí, tenga en cuenta que esto depende del perfil de inversión y de la expectativa de ahorro de cada persona. Es así como existen dos tipos de portafolios que permiten al afiliado distribuir sus recursos de cesantías: Corto o Largo Plazo.
Entonces, usted puede elegir uno u otro en cualquier momento, eso sí, respetando una serie de términos. Tenga en cuenta que si desea ahorrar el dinero en el  portafolio de Corto Plazo, es porque desea disponer del mismo en un período menor a 12 meses, y si elige el de Largo Plazo, es porque quiere ahorrarlo durante un año o más.
“Si su objetivo es guardar las cesantías como un seguro de desempleo o para proyectos de vivienda o de educación de mediano y largo plazo, la mejor opción es el portafolio de Largo Plazo porque busca procurar una mayor rentabilidad en un mayor horizonte de tiempo”, señalan los voceros de Porvenir.
No obstante, si desea utilizar las cesantías para realizar mejoras en su vivienda o para proyectos de educación inmediatos y necesita retirar sus cesantías en un período inferior a un año, el portafolio que más le conviene es el de Corto Plazo porque si bien puede generar menor rentabilidad, está diseñado para inversiones a corto plazo.

Lo que sí le llegará en su nómina
Tenga en cuenta que aunque usted no pueda disponer de sus cesantías para lo que quiera, en febrero sí le serán consignados a su cuenta los intereses de las cesantías:
Intereses sobre cesantías = Cesantías x días trabajados x 0,12 / 360
Por ejemplo, si usted ya lleva un año en su trabajo, sus cesantías corresponderán a un salario, digamos, de $1’200.000. Entonces la cuenta sería:
Intereses= ((1’200.000*360*0,12)/360)
Intereses= 144.000
Así, adicional a su salario, usted recibirá $144.000 de más. En tanto, si usted aún no lleva un año, debe hacer el cálculo de sus cesantías, para luego calcular sus intereses, como le enseñamos al inicio de esta nota.

http://www.finanzaspersonales.com.co/pensiones-y-cesantias/articulo/como-pedir-las-cesantias/58329?utm_source=finanzaspersonales&utm_medium=correo&utm_campaign=2016_01_20&hq_e=el&hq_m=965066&hq_l=14&hq_v=bbc2600f6e

martes, 26 de enero de 2016

Cárdenas habló de las perspectivas económicas en el encuentro de Davos

El ministro de Hacienda, Mauricio Cárdenas, culminó su agenda del primer día del Foro Económico Mundial con una intervención en el encuentro del Consejo de Negocios de la Región de América Latina en la que habló de las perspectivas de Colombia en materia de crecimiento.

Como representante de Colombia en el encuentro que tiene lugar esta semana en Davos (Suiza), el titular de la cartera no solo expondrá los avances y retos de la economía nacional, además participará en varios foros donde se analizarán temas de infraestructura y desarrollo urbano, inclusión financiera y mercado de capitales. Incluso, según información del Ministerio de Hacienda, en su visita explicará el proyecto de ley para las Zonas de Interés de Desarrollo Rural, Económico y Social (Zidres).
También tiene programadas reuniones bilaterales con el ministro de Finanzas de Canadá, Bill Morneau; la directora del Fondo Monetario Internacional (FMI), Cristine Lagarde; los ministros de Finanzas de la Alianza del Pacífico y con su homólogo de México, Luis Videgaray, entre otros empresarios e inversionistas internacionales.
“El objetivo del viaje a Davos es continuar atrayendo inversión a nuestro país, inversionistas que vengan a crear nuevas empresas, a apoyar el programa de infraestructura, toda esa inversión la necesitamos”, señaló el funcionario.
Cabe recordar que además en la mañana Cárdenas participó en el panel ‘Governors Policy Meeting for Infrastructure & Urban Development’. Al respecto para el caso colombiano advirtió: “El país requiere más inversión que venga del exterior para que esta apuesta económica que tenemos para los próximos diez años basada en la infraestructura, en la industria, en la agricultura, tenga éxito”.
De acuerdo con las agencias de noticias internacionales durante la jornada del jueves los debates se centraron en la caída del precio del petróleo, la evolución de la economía global y los retos del sistema financiero.
Respecto al primero, líderes políticos y económicos coincidieron en que es posible que los precios de los hidrocarburos repunten este año tras haber tocado fondo. Frente al comportamiento económico mundial el Premio Nobel de Economía Joseph Stiglitz señaló que las medidas adoptadas por Estados Unidos han debilitado otras economías y perjudicado su crecimiento “ensanchado la brecha de desigualdad”.
La agenda de Cárdenas para hoy incluye su intervención en una charla de fomento a la inclusión financiera a las 9:00 de la mañana, así como su participación en la sesión de resilencia interior en América Latina a las 12:30 de la tarde. Finalmente, participará en el Governor Session PACI Vanguard a las 2:30.

Materias primas y crecimiento global
El economista jefe del Banco Mundial, Kaushik Basu, aseguró que el crecimiento global mejorará una vez que los precios de las materias primas se estabilicen. De acuerdo con un informe de Reuters, durante su intervención en el Foro de Mercados Globales, organizado por esta agencia de noticias, Basu dijo que en este momento, “la principal turbulencia que estamos viendo es la generada por una caída en los precios de las materias primas” e indicó que cuando se estabilicen habrá un repunte en las economías.

lunes, 25 de enero de 2016

2016: el año de los industriales colombianos

A pesar de todos los pronósticos inciertos y en algunos casos negativos, el 2016 puede ser un buen año para fortalecer los cimientos de nuestra economía: Si el Gobierno logra ejecutar los proyectos de infraestructura, reduce drásticamente la corrupción, y llega a la firma de la paz y el empresariado colombiano incrementa las exportaciones, hace más innovaciones en sus procesos y apoya a sus proveedores en el proceso de sustitución de importaciones.

Los pronósticos publicados sobre la economía colombiana para el 2016 están mostrando una gran incertidumbre, desde la inflación que se estima va a estar por encima del 4,5 siendo el año 2015 el 7,2% generando diferencias con el decreto de incremento salarial del 7,0% , un crecimiento del PIB que escasamente llegaría al 2,8% al parecer inferior al proyectado para el 2015 del 3,1%, una tasa de desempleo bordeando de nuevo los dos dígitos, una TRM que realmente nadie sabe que va a pasar pero que estiman un cierre para el 2016 con niveles entre $2.800 hasta $3.000 por dolar, pese a que el año pasado terminó en $ 3,150 y ahora estamos casi en $ 3,250, con lo cual todos los analistas pintan un panorama económico muy incierto para el 2016.
Si bien estas cifras de carácter general tienen lógica y están fundamentadas en el bajo precio del petróleo, del cual depende gran parte de nuestra economía, en mi opinión las perspectivas económicas no tienen por qué ser negativas como se escucha en conversaciones entre colegas empresarios, inciertas tal vez pero no negativas, por varias razones.
El precio del petróleo es posible que pueda llegar a los US$55 (valor promedio año), porque desde ya estamos viendo que la alianza entre paises del oriente medio para mantener el precio a la baja y evitar que el negocio del petróleo para Estados Unidos sea rentable, puede romperse por las diferencias políticas y las tensiones que nuevamente están atravesando estas naciones, con lo cual podrían desviarse de sus acuerdos iniciales. Al tener una economía que depende del petroleo, si éste sube, se recuperan los ingresos del país y de nuevo se robustecerá el valor del peso.
Sin embargo, si los acuerdos no se rompen, el empresariado colombiano, que históricamente ha demostrado tener gran adaptabilidad ante las situaciones difíciles, tiene la oportunidad de incrementar las exportaciones de productos intermedios como flores, joyas, alimentos procesados, agroindustria, etc.
En el 2015 no se vio reflejado un incremento en las exportaciones porque los empresarios no lograron adecuarse, como lo podrá demostar el cierre de las expectativas sobre la balanza comercial, se prevee US$61.900 millones en importaciones frente a US$56.100 millones en exportaciones, lo cual arrojaría una balanza comercial negativa de US$5.800 millones. En el 2016 se espera que esta cifra cambie al tener unas exportaciones importantes y superiores con lo cual se espera una balanza comercial, aunque aún negativa pero cambiando la tendencia hacia lo positivo, podríamos entrar en una dinámica de negocios muy diferente.
Hay muchos sectores que tienen la posibilidad de resurgir en el 2016 como la industria textil, la del calzado, alimentos, y agroindustria en general que se fueron muriendo ante la imposibilidad de exportar con un dólar tan barato en años anteriores. La industria nacional puede volver a crecer, lo importante es que más que soportarse en el valor del dólar lo debe hacer con eficiencia operativa, es decir con mayor competitividad.
Llegó la hora de reconocer que no hemos mejorando nuestra competitividad debido principalmente a la corrupción, y a las deficiencias importantes en la infraestructura. El Consejo Privado de Competitividad (CPC), ha revelado cifras que demuestran un estancamiento. Hace 25 años Colombia tenía un ingreso per cápita similar a países como Singapur y Corea del Sur que hoy nos han superado en un alto porcentaje, adicionalmente de acuerdo con el Índice Global de Competitividad (IGC) del Foro Económico Mundial (WEF por su sigla en inglés), el cual se ha convertido en el principal referente en materia de competitividad a nivel mundial, Colombia pasó, entre 2010 y 2014, del puesto 68, entre 139 países, al puesto 66 entre 144 países. Esta situación es preocupante en la medida en que en el contexto latinoamericano, el país ocupa el séptimo lugar, lejos de la meta fijada hace ocho años de convertirse en el 2032 en la tercera economía más competitiva de América.
El gran reto es mejorar la competitividad, por parte de los empresarios en sus procesos actuales, en innovación de nuevos productos, y la creación de más empresas, mientras el Gobierno está obligado a mejorar la infraestructura para lograr que los productos nacionales sean realmente competitivos y lo más importante en reducir drásticamente los indices de corrupción del país, nuestro gran lunar a nivel internacional.
Tenemos que dejar de depender del petróleo y buscar exportaciones de productos intermedios, reconocer que el buen momento económico de años anteriores se dio más como resultado de una economía basada en éste que una real de la base en productos intermedios, aún estamos en pantalones cortos y llegó la hora de ponernos los pantalones largos. Colombia está buscando ser eficiente en su actividad productiva, ya hay indicios de que toda la infraestructura del país mejorará debido a las inversiones proyectadas, falta ver su ejecución, pero esto aún no es suficiente, necesitamos renovar la infraestructura férrea, la navegabilidad del río Magdalena, porque no son suficientes las obras en las carreteras.
Sumado al tema de competitividad, si bien el Presidente Santos en cabeza de la ministra de educación Gina Parody ha hecho un gran esfuerzo por mejorar los niveles educativos, aún nos falta mucho en formación directiva, máxime cuando investigaciones demuestran que hay una correlación positiva entre formación directiva y desarrollo de las naciones.
El tema de sustitución de importaciones es otra de las fuentes de crecimiento del país. Las empresas deben mirar cómo contribuyen a desarrollar a sus proveedores internos para lograr una relación estable y duradera que contribuya al desarrollo de la industria nacional.
En los próximos dos meses se espera que se dé la venta de Isagén, si se logra se recibirán dos mil millones de dólares con lo cual la tasa de cambio podría estar entre  los 2.900 a 3.100 pesos. Aunque el panorama parezca incierto, está en las manos de los industriales colombianos con el apoyo del Gobierno hacer que económicamente el 2016 sea un buen año, es el momento de hacer fuerte al país con procesos adecuados, con emprendimientos que empiecen a funcionar, con estrategias y con ejecución.
Veo que podemos tener uno de los mejores años para darle soporte a nuestro futuro, pero hay que trabajar mucho y creer que en el país podemos salir adelante. Este es el año de la industria nacional y también el año de la consolidación de la paz, de la creación de las empresas sostenibles que contribuyan a atraer inversionistas.

domingo, 24 de enero de 2016

Dian busca que evasores paguen $ 4 billones

Según la Comisión Tributaria, reducir en un punto la evasión de las personas jurídicas le traería al fisco $442.000 millones adicionales anualmente.

Las autoridades aspiran a recaudar $121,8 billones este año. Comisión Tributaria da recomendaciones para frenar la evasión.

Mientras el Gobierno está haciendo el análisis de las recomendaciones a las que llegó la Comisión Tributaria –como subir la tarifa del IVA al 19 por ciento, gravar dividendos, poner a declarar renta a más personas naturales e incrementar la carga impositiva a la gasolina–, las autoridades comenzarán a dar otra pelea este año: cerrarle el paso a la evasión de impuestos y aumentar el recaudo en cerca de $4 billones por esa vía.
Y según las metas de la Dian, la idea es que el recaudo llegue este año a $121,8 billones (ver gráfico). Sin embargo, la administración tributaria tendrá que afilar todos sus mecanismos de información para afrontar un panorama en el que tan solo las personas jurídicas evaden $15 billones en gravámenes anualmente.
Juan Ricardo Ortega, exdirector de la Dian, señala que por el lado de las personas naturales la tasa de evasión puede llegar a rondar el 90 por ciento. Incluso, advierte que si las autoridades de impuestos despliegan con más fuerza sus estrategias pueden encontrar “mucha plata”.
Por ejemplo, comenta, las personas naturales estarían evadiendo cerca de $30 billones al año en impuestos, mientras que por el lado del IVA, la cifra puede llegar a $15 billones. Incluso, sus cuentas muestran que a través de figuras como fundaciones sin ánimo de lucro se están perdiendo $10 billones en tributos.
Entretanto, indicó que en medio de la ausencia de controles del Estado se reportan activos lujosos (como aviones, yates y vehículos) como gastos que realizan fundaciones y sociedades.
“Cada punto de reducción de la tasa de evasión del impuesto de renta de las personas jurídicas le aportaría a los ingresos tributarios $442.000 millones en pesos del 2012”, sostiene el informe final de recomendaciones de la Comisión Tributaria.
Asimismo, el documento resalta que “los estimativos oficiales de evasión de IVA en Colombia están alrededor de 23 por ciento (cerca de 2 puntos del PIB)”.
Sin embargo, explica la Comisión, el Fondo Monetario Internacional (FMI) calcula que para el mismo tributo la tasa de evasión está en niveles de alrededor del 40 por ciento. “Existe un bajo riesgo subjetivo al incumplimiento, haciendo cada vez más extenso el control por parte de la administración”.
Aunque la Dian comenzará a taponar los agujeros por donde se están fugando los impuestos, Ortega calcula que tan solo en renta de personas naturales el recaudo potencial es de $32 billones (hoy se pagan apenas $4 billones en un año por ese concepto).
La Dian, en opinión del consultor tributario Horacio Ayala Vela, no la tendrá fácil para salir a buscar $4 billones este año ya que “los mayores problemas de la evasión tienen que ver con la normatividad. Pueden hacerse planes antievasión, pero las normas facilitan la fuga de impuestos a través de beneficios para grupos específicos de contribuyentes”.
Esto significa, explicó, no olvidar las exenciones vigentes, contratos de estabilidad jurídica, entre otros beneficios. “La mejor manera de controlar la evasión es aclarando las normas y quitando privilegios”. Pero a esto se suma que la Dian es pequeña en comparación con las autoridades tributarias de otros países de la región.
“A esta entidad le ponen tareas imposibles. No existe la infraestructura tecnológica suficiente y existen fallas en los sistemas de la Dian. A la gente se le dificulta pagar”, agregó.
FÓRMULAS PARA PONERLE FRENO A LA EVASIÓN 
La Comisión Tributaria recomienda en su informe dar capacitación especializada al personal de fiscalización de la Dian y crear un dictamen fiscal para tener mayor control sobre la información tributaria y de la liquidación de impuestos de contribuyentes grandes. Asimismo, los expertos consideran que debe ponerse a andar la facturación electrónica.
El informe también sugiere que se revisen las retenciones y régimen de patrimonios de uniones temporales, consorcios, entre otros, para “evitar abusos por beneficios tributarios”.
Además, se busca que las autoridades de impuestos tengan mayores facultades para pedir información a los contribuyentes. Otro objetivo es que los beneficiarios de los pagos que se hagan de Colombia hacia el exterior estén plenamente identificados.
LA EDUCACIÓN DEL CONTRIBUYENTE ES FUNDAMENTAL
De acuerdo con las recomendaciones de la Comisión Tributaria entregadas al Gobierno, para simplificar el sistema tributario es necesario promover la educación de los contribuyentes, asistir al usuario desde la administración tributaria en la declaración y pago de impuestos, mejorar el sitio web de la Dian y ayudar a simplificar los formatos de los tributos.
Pero más allá de este propósito, la Comisión considera necesaria la creación de un centro de estudios de contribuyentes, el cual se enfoque en analizar y entender cuáles son los mecanismos de evasión usados en el país y el comportamiento de los usuarios. En línea con esto, urge conocer cifras más precisas de evasión tributaria.

sábado, 23 de enero de 2016

El odio a los impuestos

Oponerse a más impuestos es fácil y popular. Pero una reforma tributaria estructural, con énfasis en la corrección de las desigualdades existentes, es necesaria e inaplazable.


Aumentar el recaudo es necesario, pues el Estado colombiano tiene necesidades de financiamiento crecientes, y sin embargo la presión tributaria (impuestos como porcentaje del PIB) es muy baja (20,1%). No solo en comparación con los países de la OCDE (34,1%), sino incluso frente al promedio de América Latina (21,3%), y muy por debajo de Brasil (35,7%) o Argentina (31,2%). La dependencia de las finanzas públicas de la renta petrolera y la caída en los precios del crudo han aumentado la presión por la búsqueda de fuentes alternas de recursos. La reforma debió hacerse en la época de vacas gordas, pero las malas decisiones del pasado no anulan la necesidad de hacerla hoy.

El principal problema del sistema tributario actual es la inequidad, que a su vez repercute en la insuficiencia en el recaudo. En Colombia y Brasil, a diferencia de otros países de la región, la desigualdad y la pobreza aumentan por efecto de la combinación entre impuestos y gasto público. El Estado colombiano sí redistribuye el ingreso, pero para ampliar las brechas en vez de cerrarlas. El considerable peso de los impuestos indirectos –como el IVA- en la estructura de la tributación anula el efecto progresivo del gasto social, pues recae desproporcionadamente en quienes tienen menores ingresos, incrementando la pobreza. Es necesario balancear la estructura tributaria aprovechando el potencial de impuestos subutilizados como los que gravan el patrimonio personal, en particular los dividendos y la propiedad inmueble.

Todo ello debe hacerse respetando el criterio de la progresividad, según el cual cada quien aporta en proporción a su capacidad de pago. Sin embargo, nada más lejos de este criterio que la actual estructura tributaria, en la que por el efecto combinado de deducciones, rentas exentas e ingresos no constitutivos de renta, al 1% más rico, que concentra el 20% del ingreso total, se le cobran impuestos apenas sobre una quinta parte de sus ingresos, mientras que para los contribuyentes de renta que viven exclusivamente de su trabajo, el ingreso gravable es, en muchos casos, cercano al 100%. Por si fuera poco, las tasas efectivas caen a medida que aumenta el ingreso: el 0,01% más rico paga apenas el 8% de su ingreso en impuestos.

La eficiencia es otra tarea pendiente, en la que además de la simplificación del sistema, es necesario ampliar la base de contribuyentes y actuar de forma contundente contra la evasión y la elusión. Una participación vigilante de la ciudadanía será necesaria para lograr que en el paso del proyecto por el Congreso se fortalezca la autoridad tributaria y se adopten, por ejemplo, medidas eficaces contra la evasión a través de paraísos fiscales, que se estima le cuesta más de 4 billones de pesos al país. También para evitar que cada sector reclame su “tratamiento diferencial” apelando al poder del lobby. ¿O es que acaso a alguien se le ocurre todavía justificar que una empresa como la Drummond haya anticipado apenas 34 millones en impuesto a la renta habiendo exportado 10,4 millones de toneladas de carbón en 2014? Hasta la OCDE reconoce que las exenciones que están detrás de esta clase de injusticias son ineficaces para promover el empleo o la inversión y recomienda eliminarlas.Con este panorama es entendible la indignación de quienes se oponen a subir impuestos sin antes combatir la evasión y la corrupción o cobrarle a quienes más tienen y hoy no pagan. Pero eso no debería ser un argumento para rechazar de plano cualquier propuesta de reforma que exija contribuir a todos los que podamos hacerlo. Lo que se requiere es superar el equilibrio de cinismos entre, por un lado, un gobierno que se niega a gravar a los más ricos y a recortar los gastos innecesarios pero sí exige a la clase media y a los más pobres asumir las mayores cargas y, por otro, una opinión pública indignada, que se niega a aceptar cualquier reforma tributaria que les imponga obligaciones con el argumento de que hay mucha evasión, corrupción y derroche. En vez de ello debería buscarse una corresponsabilidad entre un gobierno que adopta medidas creíbles y ambiciosas para corregir estos problemas, y una ciudadanía dispuesta a contribuir en la financiación de un Estado que garantice sus derechos.

Ahora que está sobre la mesa un paquete de propuestas de una comisión de expertos tributarios, el gobierno debería dar el primer paso y desempantanar la discusión priorizando aquellas que permitan gravar las rentas más altas –como la de poner a tributar los dividendos o las pensiones altas- y mejorar sustancialmente la equidad, para de esta forma lograr un compromiso con una reforma donde todos estemos dispuestos a contribuir.

viernes, 22 de enero de 2016

Los sueldos para el personal directivo podrían estancarse

Los salarios de los ejecutivos colombianos serán impactados este año por la desaceleración de la economía. Es más, el efecto del menor crecimiento del Producto Interno Bruto comenzó a sentirse en el tercer trimestre del año pasado. Actualmente, el ingreso promedio en el mundo, según la Organización Internacional del Trabajo (OIT) es de US$17.760 al año, o el equivalente a 4.351.000 pesos colombianos mensuales.
Para cargos directivos de primer nivel, en Colombia, de acuerdo con la más reciente encuesta publicada por Punto Salarial del portal elempleo.com, la remuneración mensual en la Costa Caribe es de $35 millones; en Medellín, de $33,8 millones; en Bogotá, $30 millones y, en Cali, $26.000.000 millones. Por su parte, el promedio de los salarios de los directores de áreas es el siguiente: en Cali $10 millones mensuales, en la Costa $10,4 millones, en Bogotá $10,5 millones y en Medellín, $11.5 millones al mes.
Aunque los salarios de los directivos varíen dependiendo de su ciudad de residencia, de sus funciones y, sobre todo, del tamaño de la compañía, además de que hay una gran diferencia entre el sector público y el privado, las remuneraciones de los ejecutivos tienen algo en común para este año: que no van a ser reajustadas o, en el mejor de los casos, tendrán incrementos moderados.
Una de las razones más importantes de este estancamiento es la desaceleración de la economía que está viviendo el país a causa de la caída de los precios del petróleo. En este fenómeno también incide el incremento del precio del dólar experimentado desde mediados de 2014, que rompió todos los pronósticos hasta llegar a límites inesperados, superando los 3.300 pesos.
En pocas palabras, aunque la inflación del 2015 fue de 6,77 por ciento, todo indica que los cargos ejecutivos no tendrán ajustes de esa magnitud, ya que las empresas deberán aplicar reducciones de costos para enfrentar el estancamiento de la actividad productiva.
AMÉRICA LATINA
La desaceleración del crecimiento económico observada durante 2015 está impactando en los indicadores laborales de la región latinoamericana y hará que la tasa de desempleo urbana llegue este año a 6,6 por ciento, según las nuevas estimaciones difundidas por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) y la Organización Internacional del Trabajo (OIT).
La Cepal y la OIT afirman que en el actual contexto económico menos favorable, las microempresas podrían volver a jugar, conjuntamente con el trabajo de cuenta propia, el papel de generador de empleo de última instancia.
A nivel directivo, se puede afirmar que el estancamiento de salarios es una situación común para el resto de países en Latinoamérica, siendo Brasil uno de los que más va a sufrir esta situación debido a su difícil momento económico. Para el 2016, se prevé que la economía de este país llegará a su tercer año de nulo desempeño.
Sin embargo, y a pesar del estancamiento previsto en la región con los más altos índices de informalidad y subempleo, donde apenas el 13,7 por ciento de los trabajadores tiene un empleo fijo de tiempo completo, los sueldos de los directivos en Colombia siguen considerándose competitivos. En la actualidad, los salarios de profesionales directivos en las empresas que operan en el país están un 10 por ciento por encima de Perú y son 20 por ciento superiores a los de Ecuador, aunque están por debajo de los de Chile y México.
IMPACTO DE LOS SALARIOS CONGELADOS
Entre los principales efectos derivados del estancamiento de salarios que va a sufrir el profesional de primer nivel encuentra su menor poder adquisitivo en el exterior, debido principalmente a la devaluación del peso colombiano con respecto al dólar americano. Esta situación, podría generar un mayor consumo de este tipo de profesionales al interior del país, lo que a su vez podría representar una mayor demanda del turismo nacional o doméstico, lo cual apalanca los efectos positivos que tiene este sector en la economía.
Recientemente, la Asociación Colombiana de Agencias de Viaje y Turismo, Anato, dio a conocer que la fluctuación de la moneda ha tenido un fuerte impacto en el empleo y los viajeros al exterior. En 2015, periodo comprendido hasta el 30 de noviembre, 3,5 millones de colombianos habían viajado a otros países. El crecimiento total del turismo emisivo del año pasado fue del 1,1 por ciento. A lo largo de 2015 fueron aprobados más de 63.000 millones de pesos en aras de incentivar el turismo nacional.
EJECUTIVOS CON MAYOR DEMANDA ESTE AÑO
En Colombia, los perfiles de primer nivel más demandados este año serán los de directores financieros, comerciales, de producción y directores de compras. Así mismo, y de acuerdo con el más reciente estudio de remuneración elaborado por la reconocida firma de reclutamiento Michael Page, uno de los sectores con mayor proyección y tendencia de crecimiento continuará siendo el de consumo masivo, debido al incremento de la clase media.
De acuerdo con este comportamiento, las empresas productoras y manufactureras tendrán en sus planes aumentar su producción y traer nuevos productos al mercado. En este sector, posiciones como gerencias de planta, innovación y desarrollo tendrán una mayor demanda. De la misma manera, las posiciones de mantenimiento predictivo serán claves en los planes para no incurrir en costos adicionales para 2016.
De acuerdo con datos recopilados por Michael Page a lo largo de 2015, el sector de consumo masivo en promedio representó un 30 por ciento de las vacantes que se han abierto en el mercado colombiano. De estos cargos, aproximadamente un 50 por ciento correspondió a las divisiones de mercadeo y ventas, pues fueron las que presentaron un mayor número de empleados dentro de su estructura y una mayor exposición frente a competidores. En temas salariales, aquellas posiciones que tienden a tener mayor rotación dentro del sector se encuentran en un rango entre $10.000.000 a $15.000.000.
Para el mercado de head hunters (cazatalentos), el sector de consumo masivo continuará siendo uno de los más deseables para trabajar por su crecimiento y mayores oportunidades de carrera, durante el 2016.
ESTANCAMIENTO SALARIAL DIRECTIVO EN EL RESTO DEL MUNDO
El año pasado, de acuerdo con el informe Perspectivas Sociales y del Empleo en el Mundo de la OIT, la desigualdad de ingresos aumentó o siguió siendo elevada en la mayoría de los países, una tendencia que se agravó con el incremento de la incidencia de las formas de trabajo no permanentes, el crecimiento del desempleo y de la inactividad. La brecha salarial entre trabajadores permanentes y no permanentes aumentó a lo largo de la última década.
Así mismo, el informe reveló, que en 2015 también hubo un menor crecimiento de los salarios. Por ejemplo, en las economías desarrolladas y en la Unión Europea, se observó un ajuste más lento de las remuneraciones durante el período de la crisis y de la post crisis, que representó a una reducción de 485.000 millones de dólares en la masa salarial agregada de la región.
Todo indica que en el 2016, el panorama es más alentador para Europa e Inglaterra y Estados Unidos. Para el caso europeo, la recuperación que se está percibiendo de la economía es un indicador fuerte de que los salarios se van a descongelar. Para Inglaterra y Estados Unidos, considerando el bajo nivel de desempleo y su moneda fuerte, los salarios tendrán que subir para retener el talento humano.