jueves, 30 de abril de 2015

Déficit comercial, lo que más inquieta al Emisor

La tasa de interés se mantuvo en 3,6 % por decisión del Banco de la República.

El Banco de la República mantuvo la tasa de interés en 4,5 % porque considera poco pertinente aumentar el ingreso nacional por medio de la introducción de más dinero a la economía nacional.

La decisión de mantener la tasa de interés de intervención en 4,5 % se debió a que varias de las preocupaciones de la junta directiva del Banco de la República no pueden ser despejadas en el corto plazo.
La Junta destacó que el deterioro de los términos de intercambio, los cuales se situaron en niveles no vistos desde los primeros meses de 2009, está relacionado con un dólar volátil y sin tendencia definida.
En Colombia, el aumento de las importaciones y la caída de las exportaciones en diciembre de 2014 resultaron mayores que las proyectadas.
El déficit de la balanza comercial de bienes podría ser mayor que lo estimado. Aunque en enero continúo el ingreso de capitales para la compra de portafolio, los planes de inversión extranjera en el sector petrolero se redujeron de manera considerable por la caída en el precio del crudo.
También, la Junta centró su atención sobre la reducción de las primas de riesgo de Colombia y de varios países de la región.
La recuperación de la economía mundial empieza a ser empujada por los buenos resultados en los primeros meses de 2015 registrados por los Estados Unidos.
El pronóstico de crecimiento económico para 2015 es de 3,6 % como resultado de un desaceleramiento en el consumo durable. Esta cifra refleja la incertidumbre derivada de una menos dinámica en el ingreso nacional y una reducción de la financiación externa.
En materia de precios, la inflación en enero se incrementó y se sitúo en 3,82 %, cifra superior a la proyectada por el Banco y los mercados.
La aceleración de la inflación está motivada por el mayor ritmo de aumento en los precios de los alimentos.
Por ahora, el incremento del nivel de la tasa de cambio no se ha transmitido de forma completa a los precios internos.
Sin embargo, la Junta se mantiene en alerta a los cambios en los niveles de precios de la mayoría de los bienes. Una alta transmisión de la tasa de cambio a los bienes transables podría tener efectos persistentes sobre la inflación.
En resumen, el Banco de la República mantuvo la tasa de interés porque considera poco pertinente aumentar el ingreso nacional por medio de la introducción de más dinero a la economía nacional.
Para Análisis Bancolombia, la economía colombiana se ha visto afectada por el comportamiento de los precios de las materias primas, lo cual ha derivado en un deterioro en los términos de intercambio y en definitiva en un menor crecimiento económico.
"Dadas las condiciones actuales y las expectativas de crecimiento económico e inflación, en el transcurso de este y el próximo año esperamos que la tasa de intervención del Banco Central permanezca estable", señala el comentario sobre las Minutas.
Lo anterior sería el resultado de una expectativa de brecha del producto tornándose negativa en el presente año y cerrándose gradualmente en 2016, sumado a una inflación que aumentaría en el inicio de 2015, pero que convergería hacia el 3,4 % en el final del año y hacia el 3,1 % en 2016.
"Resulta importante señalar que, ante la desaceleración del crecimiento y la ampliación del déficit en cuenta corriente, una reducción de la tasa de intervención sería un respuesta que podría incluso acentuar los desequilibrios externos".
De otro lado, los resultados de inflación de febrero que se conocieron ayer y que resultaron mayores a lo previsto, hacen que la tasa de intervención en términos reales se torne aun más expansiva.
"Esto no solo reduce sustancialmente la posibilidad de impulsar la economía vía recortes de tasas de interés, sino que además llevará a que la Junta sea reiterativa en que los aumentos de precios son de carácter temporal, con el fin de prevenir que las expectativas de inflación se deterioren".
"Sin embargo, -señala Bancolombia- hemos encontrado que históricamente las expectativas de inflación de fin de año reaccionan considerablemente a la evolución de la inflación observada, por ello no se descarta un deterioro adicional en las perspectivas de precios de los agentes. Si esto llegase ocurrir, el escenario de decisiones del Emisor se tornaría mucho más complejo. En cualquier caso, si la autoridad monetaria llegase a estar ante el dilema de controlar la inflación o de estimular el crecimiento económico, es claro que optaría por la primera alternativa".

miércoles, 29 de abril de 2015

En la región hay 80 millones de pensiones en riesgo

Es necesario que más personas puedan aportar.

Los países de Latinoamérica requieren aplicar reformas para evitar el colapso de los sistemas de pensiones, dado que los retiros de 80 millones de personas se encuentran en peligro, según recomendaciones del Banco Interamericano de Desarrollo consignadas en un estudio.
“En ausencia de reformas, la creciente clase media de la región puede ser vulnerable a la pobreza en la tercera edad”, asegura el informe, debatido por expertos en la sede del BID, que lo lanzó junto a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE). El estudio, que ofrece indicadores comparativos de los modelos de pensiones de 26 países de la región, señala que en general la cobertura, es decir el porcentaje de personas que participan en los programas de pensiones y que disfrutan de ellos, es el mayor desafío para la sostenibilidad de este sistema.
Las conclusiones indican que desde los años noventa, cuando se abordaron las más importantes reformas en los sistemas de pensiones de Latinoamérica, la proporción de trabajadores que contribuyeron a algún tipo de sistema de pensiones apenas ha cambiado.
Además, el elevado número de trabajadores en el sector informal, la baja contribución de las mujeres trabajadoras a estos programas y el nivel educativo de los trabajadores son variables claves que condicionan la cobertura activa.
El informe señala que el núcleo familiar tradicional en Latinoamérica, con miembros de diversas generaciones compartiendo techo, hace que su bienestar esté directamente relacionado con el de su familia. “Las tendencias a largo plazo de una urbanización creciente y la disminución de la fecundidad probablemente debilitarán estos lazos (familiares) en el futuro y facilitarán el acceso al sistema formal de pensiones”, indica el informe.
Para 2050, entre 63 y 83 millones de personas podrían no recibir una pensión adecuada en ausencia de reformas y de esfuerzos por aumentar el empleo en el sector formal, incluyendo el acceso a educación de calidad.
“Si logramos que más personas contribuyan a los sistemas de pensiones y si ajustamos los sistemas al aumento de la esperanza de vida, podremos dotar a generaciones futuras de una cobertura adecuada”, dijo Luis Alberto Moreno, presidente del BID.
MÁS EMPLEO FORMAL
“Los Gobiernos necesitan impulsar las oportunidades de empleo en el sector formal, particularmente para las mujeres, a fin de que más personas puedan beneficiarse de una pensión digna”, dijo, por su parte, el secretario general de la OCDE, Ángel Gurría.

martes, 28 de abril de 2015

Doce trucos para gastar menos haciendo mercado

Para nadie es un secreto que el mercado es uno de los dolores de cabeza para muchos hogares: dónde comprar, cuánto comprar, cada cuánto hacer mercado y qué productos, son algunas de las preguntas que siempre surgen cuando se quiere ahorrar en alimentos.

Doce trucos para gastar menos haciendo mercado Los precios de los alimentos no siempre son los mismos y dependen de muchos factores: el clima, las protestas o simplemente la época del año hace que sean variables. Pero eso no significa que no pueda ahorrar cuando se trata de hacer mercado.

Según el portal Money de US News, estos son algunos trucos para poder lograrlo y no fracasar en el intento:

1. Comprar “al por mayor”
Puede obtener un mejor precio si compra más de un artículo a la vez en el supermercado. Algunos ofrecen promociones por llevar más. Pero sin duda, los almacenes que venden con éste método, le brindan precios más asequibles.

Esto aplica, especialmente, para la compra de productos no perecederos. Piense en aquellos alimentos que pueden durarle bastante tiempo como algunos enlatados o algunos granos.

2. Compare precios: pero hágalo bien

Ir a mercar implica también llenarse de paciencia e ir con el tiempo suficiente para hacer una compra inteligente. Un truco que le puede resultar muy útil es el de comparar no precios, directamente, sino el precio por unidad de medida.

Es algo complicado hacer cálculos a la ligera y convertir los centímetros cúbicos de una bebida de una marca, cuando otra marca las presenta en mililitros, por ejemplo. El truco está en ver un poco más abajo del precio (que siempre estará con letra más grande) y ver el “precio por unidad”. Ése es el que verdaderamente le permitirá comparar.

3. Organice sus recetas

Si hay algunos platos que su familia disfruta regularmente, entonces manténgalos organizados en un libro, para que así pueda planificar con mayor facilidad las comidas para la semana y hacer su lista de compras.

Esta planificación también le permite hacer sustituciones, por ejemplo, puede pensar que si el arroz está costoso, la papa o la yuca pueden ser alternativas distintas y más económicas.
4. Guarde la comida para más tarde

En ocasiones es complicado saber exactamente la medida para una determinada cantidad de platos. Por lo que a veces termina cocinando para más personas, pero la opción de almacenar en el congelador hace que sea fácil preparar una comida en una noche ocupada.

Platos de pasta, guisos y sopas se congelan especialmente bien e incluso se pueden congelar en recipientes individuales.

5. Reduzca al mínimo el consumo de carne

La carne tiende a ser la parte más cara de la comida, por lo que sacarla de su lista de compras, puede generarle grandes ahorros. Eso no significa prescindir de la proteína, pero puede reemplazarla por huevos o frijoles que son excelentes sustitutos y mucho más asequibles.

6. Visite blogs de comida

Haciendo búsquedas con las palabras “recetas frugales”, puede encontrar variedad de platos que usan alimentos económicos. Incluso las personas que les gusta el reto de la cocina pueden seguir las instrucciones paso a paso.

7. Sustituya siempre que sea posible

Para muchas recetas, los cocineros hogareños pueden sustituir un pescado caro como el salmón o el atún, con opciones más baratas como la tilapia. Sitios web en inglés como Allrecipes.com y FoodNetwork.com hacen que sea fácil encontrar sustituciones económicas.

8. Hágalo usted mismo
Existen preparaciones que usted puede hacerlas por su cuenta, por ejemplo, hacer hummus requiere poco equipamiento además de una licuadora y queso rallado, sólo le tomará unos minutos. El resultado final es que le sale mucho más económico y, por lo general, más barato que las versiones que compra en la tienda.
9. Sea amigo del almidón

El almidón, que se encuentra en el arroz, fideos y otros granos, puede hacer ver un plato mucho más grande. Por ejemplo, puede añadir fideos a una sopa o arroz a la cazuela, para hacer un plato principal.

10. Revise bien en su nevera

Es posible que ya tenga suficiente para una comida o dos y ni siquiera lo sepa: una lata de fríjoles y un poco de salsa se puede convertir en chile (con la ayuda de la cebolla, el ajo y otros condimentos).

Del mismo modo, las verduras pueden convertirse en una suculenta sopa. Usted puede tratar de hacer al menos una comida a la semana con base en los ingredientes que ya tiene.

11. Menos residuos

No bote más alimentos porque olvidó la fecha de vencimiento. Trate de mantener su refrigerador organizado de tal manera los productos perecederos sean visibles y tengan menos probabilidades de ser olvidado.

Si usted nota que está botando el mismo vegetal cada semana, considere suprimirlo de la lista de la compra. Y cuando vaya a guardar artículos en el congelador, asegúrese de etiquetarlos claramente para que pueda descongelarlos, comerlos y no se echen a perder.
12. ¿Tiene los utensilios de cocina necesarios?

Aunque suene contradictorio, contar con algunas máquinas o utensilios puede reducir sus costos, ya que éstos hacen que sea más fácil cocinar en casa, en lugar de salir a cenar.

Recuerde que contar con algunas herramientas puede ayudar a que usted aproveche mejor los alimentos.

lunes, 27 de abril de 2015

Más que guardar dinero, hay que ponerlo a rendir

“El que ahorra sabe lo que tiene”. La frase aplica en todas las actividades, clases y estratos sociales. Es más, hay formas rentables de hacerlo.

En efecto, cuando alguien ahorra de manera planeada en una entidad financiera o invierte en cualquiera de las opciones del mercado, tales como cuentas bancarias, CDT, fondos o carteras colectivas, el dinero se multiplica debido a que el monto depositado acumula intereses o rendimientos.
Por eso, la forma más correcta, favorable y económica de iniciar un proyecto, cualquiera que sea (compra de vivienda, montar un negocio o una empresa, adquirir un carro, pagar la educación de una persona o de sus hijos y hasta irse de vacaciones), es incluir el ahorro como el principio de las cosas.
Sin embargo, dependiendo del tipo de iniciativa, mezclar el ahorro con el crédito es un coctel productivo que ha mostrado grandes resultados.
Aun así, los expertos aseguran que siempre será más rentable desarrollar un proyecto con dinero ahorrado que con dinero prestado.
Ejemplos de ello hay muchos. Por allá en los años 50, Arturo Calle, un joven antioqueño, tenía ahorrados 13.000 pesos que había ganado como empleado de Pepalfa. Como su meta era trabajar independiente, montó un pequeño almacén en el sector de San Victorino, en Bogotá, y hoy es el propietario de una cadena de 70 almacenes, que llevan su nombre, ubicados en 23 ciudades del país, además de la presencia en Panamá, Costa Rica y El Salvador. Es más, como la plata no le alcanzaba, sus familiares le prestaron 4.000 pesos, sin intereses, para completar los 17.000 pesos que le costó el local en San Victorino.
Lo anterior significa que un proyecto cualquiera (empresa, educación o vacaciones) no inicia cuando se abre el primer negocio, se obtiene un título académico, o se concreta un viaje, sino cuando la persona empieza a ahorrar para convertir su sueño en realidad.
Para el empresario paisa, quizás la decisión más importante de su vida fue la de ahorrar para trabajar de manera independiente, abriendo una empresa con recursos propios.
Calle tenía claro que de esta manera, todas las utilidades ingresarían a sus arcas, mientras que cuando el proyecto se desarrolla con financiación, el emprendedor tiene que destinar una parte de sus ganancias a pagar el crédito, lo que disminuye la opción de crecer rápidamente y tener los resultados esperados.
Sin embargo, está claro que endeudarse es otra forma de ahorro, y que incluso, la mayoría de los proyectos empresariales exitosos del país están soportados con financiamiento. Por eso, es común escuchar la siguiente frase entre personas de escasos recursos: “el que no se endeuda nunca tiene nada”.
DIEZ CONSEJOS
No tener ahorros significa vivir a ras, es decir, con lo justo. Expertos en educación financiera sostienen que encontrarse en estas condiciones representa un alto riesgo de inestabilidad económica y emocional. En otras palabras, es no pensar en el futuro.
Ante esta realidad, Portafolio publica hoy diez consejos para ser un ciudadano económica y emocionalmente sostenible.
Lo más importante es recordar que “el mañana comienza hoy”.
1-Ponga en marcha un plan de ahorro acorde con sus posibilidades. Los conocedores del tema aseguran que este debería ser de al menos el 30 por ciento de sus ingresos mensuales.
2- El ahorro debe hacerse en una institución financiera autorizada por la Superintendencia Financiera. De esta forma obtiene rendimientos y seguridad para sus recursos. Recuerde que las entidades del sector disponen del Fondo de Garantías de Instituciones Financieras, que responde por el dinero en caso de cualquier siniestro.
3- Depositar dinero en una alcancía es una buena forma de ahorrar, pero al cabo de un tiempo, es aconsejable invertir la plata en cualquiera de las opciones que ofrecen las entidades financieras. Recuerde: "Quien ahorra en una alcancía está a un martillazo de gastarse el dinero".
4- Guardar plata debajo del colchón representa un alto riesgo de perderla a manos de los delincuentes. No olvide que la plata en efectivo es una tentación, incluso para las personas más cercanas a usted.
5- No pierda de vista que las instituciones financieras tienen diversas formas, seguras, de invertir el dinero: cuentas de ahorro, Certificados de Depósito a Término, fondos de inversión, carteras colectivas y titularizaciones, entre otras.
6- Si usted no tiene tiempo o no sabe cuál es la manera más apropiada de estructurar un plan de ahorro e inversiones, acuda a los expertos en el tema.
7- Si el ahorro se hizo con miras a desarrollar un proyecto determinado, una vez cuente con el dinero proceda a ejecutarlo, sin abandonar la disciplina de ahorrador.
8- Desconfíe de quienes ofrecen rentabilidades por encima de las que existen en el mercado. No entregue su dinero a firmas que no se encuentren bajo la vigilancia de la Superintendencia Financiera.
9- Haga lo posible por no interrumpir su plan de ahorro porque eso afecta la rentabilidad de su dinero.
10- Si decide administrar sus ahorros, no olvide el consejo tradicional: no ponga todos los huevos en la misma canasta, es decir, diversifique el riesgo.

domingo, 26 de abril de 2015

Vea cómo motivan las grandes empresas a los trabajadores

El plan de beneficios flexibles se debe renovar cada año, sacando aquellos que tienen poca aceptación entre los empleados.

Una consulta a 116 compañías importantes revela las tendencias en planes de beneficios: desde los tradicionales para familias, hasta los que se adaptan a las distintas generaciones y estilos de vida.

Las empresas tienen que pensar, sí o sí, en una forma diferente de generar beneficios para los empleados, pues las condiciones del entorno así lo demandan, con el fin de asegurar que el mejor talento se quede con ellas.
Carlos Rubio, gerente nacional de Consultoría en Beneficios de la firma internacional Mercer-Marsh, anota que es esencial estar atentos a la evolución demográfica, pues hay varios aspectos que influencian profundamente la conformación de las empresas y las prioridades de quienes dependen de ellas. En particular, menciona cómo la tasa de nupcialidad ha bajado del 7% al 5,1% de 1980 al 2014. Además, en el mismo periodo, el índice de fecundidad bajó de 5,1 a 2 hijos por familia y mientras que un cuarto de siglo atrás solo el 4 por ciento de los colombianos vivía solo, hoy lo hace el 12 por ciento.
El modelo tradicional, el más extendido en nuestro medio, apunta a que la empresa ofrezca un plan de beneficios general acorde con sus políticas. Por ejemplo, dentro de salud brinda varias opciones como pólizas, medicina prepagada, chequeos médico ejecutivos y planes odontológicos. En seguros, una póliza de automóviles, una de hogar y otra de vida. E igual pasaría con ahorro, educación y bienestar.
Rubio advierte que “los planes de las empresas típicamente están pensados para que las personas casadas y con hijos tengan mayores beneficios”, por lo cual las gabelas que tradicionalmente se dirigían a la familia deben variar.
El otro fenómeno que toma fuerza es el de las migraciones, que tiene dos caras: el de los colombianos que por razones de trabajo se desplazan al extranjero, y el de los foráneos al servicio de multinacionales que por la misma causa se asientan temporal o definitivamente en el país.
Según Rubio, a estos se les generan necesidades nuevas como un plan de salud que los cubran en varios países. También preocupa cómo hacer para que mantengan su estabilidad emocional y quizás necesiten un programa de acompañamiento sicológico para su adaptación ante la ausencia de la familia y su entorno cercano, o algo tan sencillo como la posibilidad de realizar viajes con cierta frecuencia para visitarla.
Por otra parte, los 'solitarios' suelen inclinarse más por beneficios relacionados con el salario emocional, dentro del cual está el darles tiempo para sus diligencias personales, y beneficios en salud para los familiares que no viven con ellos, mediante pólizas, medicina prepagada y asistencias médicas domiciliarias.
“Lo otro es que estas personas están buscando aseguramiento de su patrimonio de corto plazo, por ejemplo pólizas corporativas para automóvil, moto y hasta bicicletas”, anota.
A LA MEDIDA 
El análisis del entorno colombiano realizado por Mercer-Marsh en el 2014 con una encuesta aplicada a 116 grandes compañías indica que poco a poco va tomando más fuerza la modalidad de beneficios flexibles, la cual ya es una tendencia mundial. Consiste simplemente en asignar un cupo correspondiente a un porcentaje del salario –adicional a este– con lo que cada uno puede ‘comprar’ beneficios de un portafolio ofrecido, de acuerdo con su estilo de vida.
En nuestro caso, la encuesta indicó que las compañías que aplican este modelo a nivel local están otorgando el equivalente a entre 5 y 8 por ciento del sueldo mensual.
El 90 por ciento tiene planes odontológicos, 83 % planes de ahorro, 50% tarjetas de alimentación, tarjetas de gasolina, días adicionales de vacaciones y servicios de asistencia al empleado; el 32 por ciento incluyen acceso a gimnasio, 28 por ciento ahorro para vacaciones y 20 % pólizas de automóvil. Fuera de eso, la mitad está incluyendo en dichos portafolios flexibles ítems relacionados con salario emocional (como días adicionales de vacaciones y permisos para diligencias personales), acceso a gimnasio, mensajería para asuntos personales y ahorros vacacionales, así como servicios de asistencia al empleado (por ejemplo, un proveedor para diligencias, tareas para los hijos y solución de problemas tecnológicos).
“Independientemente de la forma de otorgar beneficios, lo que tiene que ver con pólizas de medicina prepagada, planes complementarios de salud, seguros de vida y de accidentes, es supremamente valorado por los empleados y tiene una gran recordación porque impacta al empleado y al grupo familiar”, apunta el Gerente de Consultoría en Beneficios de la firma Mercer- Marsh.
DISPERSIÓN: EL RETO PARA OTORGA LOS BENEFICIOS FLEXIBLES 
Los sectores donde se están aplicando más los beneficios flexibles son el farmacéutico, petrolero y energético.
De acuerdo con Rubio, esto tiene que ver con la concentración alta de empleados en pocos sitios, lo que facilita el mayor conocimiento de las personas dependientes y la prestación del servicio asociada con el beneficio. En cambio, aún no son muy comunes en empresas de servicios asociados al sector financiero, el manufacturero y el retail, debido a su dispersión.
Existen casos por ejemplo en los que algunas empresas poseen por ejemplo 3.000 sucursales y en cada una de ellas hay dos o tres trabajadores.
“No es que no se pueda, pero la prestación de este tipo de servicios puede ser un reto importante para esas compañías, porque es difícil por ejemplo encontrar un proveedor que tenga una red tan amplia como para soportar un determinado beneficio en los rincones más apartados del país”, dice Rubio, debido a que se debe garantizar la óptima operatividad en la prestación del servicio.
Una salida es la prestación de servicios de manera virtual, que los proveedores desarrollen una red de corresponsales para atender las distintas sedes y afinar mucho las estrategias de comunicación para que estas sean asertivas y permitan llegar a todos los rincones de la organización, superando las dificultades de conectividad.
Aunque, en general, un reto común a todas las corporaciones es innovar en los beneficios flexibles, para Rubio lo es más en el sector tecnológico, donde hay un cambio generacional importante y porque el manejo de la tecnología tiene intrínseco un compromiso con la innovación y la aplicación de teletrabajo y jornadas reducidas.
Pero, en definitiva, se considera que es indispensable hacer una revisión anual para reemplazar los beneficios de poca demanda.
“¿Qué permite el modelo? que el empleado aprecie más los beneficios”, responde Rubio.

sábado, 25 de abril de 2015

Hay razón para el pesimismo económico?

Colombia es una de las pocas economías en América Latina que crecerá por encima del 3 % este año. A pesar de eso la gente está desanimada.

Para Leonardo Villar, director de Fedesarrollo, con la magnitud del choque externo a Colombia no le ha ido tan mal.


El Fondo Monetario Internacional (FMI) redujo a 3,4 % su pronóstico de crecimiento para la economía colombiana en 2015. Esta nueva proyección está en línea con la mayoría de los analistas privados, que también revisaron a la baja sus expectativas para el presente año y hoy se mueven en un rango de entre 3 y 3,5 %. 

El dato no está nada mal si se tiene en cuenta la magnitud del choque externo por cuenta de la caída del precio del petróleo y las perspectivas que hay sobre la región. Según el FMI, el Producto Interno Bruto (PIB) de América Latina, en su conjunto, no crecerá más del 1 % este año.

Así las cosas, la economía colombiana se mantiene como una de las más dinámicas en la región, en particular entre las más grandes. Eso ya es un logro. Mientras que para México se espera un crecimiento del 3 % y para Chile del 2,7 %, el PIB de Brasil y Argentina se contraerá 1 y 0,3 %, respectivamente. A Ecuador el choque externo le está pegando muy fuerte y su crecimiento bajará a 1,9 % este año. Venezuela sigue mostrando el peor desempeño con una caída estimada del 7 %, de acuerdo con el FMI. Algunos analistas, sin embargo, pronostican un escenario peor que puede llegar a una contracción del PIB venezolano superior al 10 %. 

Hay que señalar que no hay muchas economías en el mundo que vayan a crecer en 2015 por encima del 3 %, como Colombia. La zona euro, por ejemplo, de acuerdo con las proyecciones del Fondo Monetario, se expandirá 1,5 %. Y Estados Unidos, la mayor economía del planeta, crecerá 3,1 % en los siguientes dos años. 

A pesar de las anteriores consideraciones, en el país hay un cierto desánimo entre los agentes económicos. Muchos tienden a interpretar los datos de menor crecimiento como si se estuviera pasando del auge a la depresión, lo cual no es cierto, pues en la mente de ningún analista está la palabra recesión. La confianza, tan importante en economía, se está deteriorando y si las personas y empresas comienzan a tomar decisiones motivadas en expectativas más negativas de las racionales, las cosas pueden llegar a empeorar.

La más reciente medición de la confianza de los consumidores (ICC), realizada por Fedesarrollo, mostró un retroceso en este indicador -en marzo cayó por cuarto mes consecutivo- ubicándose en el nivel más bajo desde junio de 2009. Esto sugiere que habrá una pérdida de dinamismo del consumo de los hogares en los próximos meses. De acuerdo con la encuesta, en marzo se presentó un deterioro tanto de la situación económica actual como de las expectativas. Es decir, la gente está percibiendo que viene un panorama complicado. 

El ICC se redujo en las cinco ciudades que participan en este estudio (Bogotá, Medellín, Cali, Barranquilla, Bucaramanga), sobresaliendo la capital de la República cuyo indicador se ubicó en el terreno negativo y llegó al punto más bajo en los últimos seis años.

Hay varios elementos que podrían estar minando la confianza. Uno de ellos tiene que ver con la devaluación que, si bien ha ayudado a moderar el impacto de la caída del petróleo sobre las finanzas públicas, es percibida como factor negativo para muchos consumidores y para una parte del comercio, pues ha encarecido muchos productos. Esto quedó reflejado en la encuesta de Fedesarrollo, en donde se observa que la disposición a comprar electrodomésticos se redujo en todo el país. También cayó fuertemente la disposición a adquirir vivienda.

Para muchos, el retroceso en la confianza no corresponde con la realidad económica del país, así se haya entrado en el ciclo de la desaceleración. El exministro de Hacienda José Antonio Ocampo dice que no hay que llevar las cosas al terreno de la crisis, ni de las alarmas (ver entrevista).

A pesar de la caída del 50 % en el precio del petróleo, principal producto de exportación del país y de la generación de ingresos fiscales, las condiciones económicas de Colombia se han deteriorado menos, en comparación con muchos vecinos.“Frente a semejante impacto externo, la economía se ha comportado relativamente bien. Es verdad que se ha desacelerado y que no se va a mantener el auge, pero al país le irá mejor que a muchos en la región”, afirma el director de Fedesarrollo, Leonardo Villar.

Aunque siempre se ha dicho que el país no está completamente blindado contra los fuertes vientos externos, sí hay unos factores que pueden ayudar a amortiguar el golpe y permiten ser más optimistas que pesimistas frente al futuro.

Por ejemplo, el hecho de que Colombia tenga una estructura económica diversificada. Esto se refiere a que el peso del sector exportador dentro de la economía es menor, frente a sus similares de América Latina. Mientras en Chile el comercio exterior (exportaciones más importaciones con respecto al PIB) pesa 76 %, en Perú el 49 % y en Argentina el 41 %, en Colombia llega al 35 %. 

Tener una economía más cerrada, desde el punto de vista de comercio 

exterior –algo que claramente no es ideal– resulta benéfico en las actuales circunstancias, pues una caída en los precios internacionales tendrá un menor impacto. 

Lo mismo pasa con el efecto de la devaluación sobre la inflación. Cuando las economías son muy abiertas y el consumo depende de las importaciones, la depreciación de la moneda se transmite rápidamente a los precios. En el caso colombiano la devaluación, que en los últimos doce meses va en 31 %, no le ha pegado tan fuerte a la inflación. Para algunos analistas, en cierta forma esta es una economía con un mayor blindaje natural. 

El hecho de que el dólar aumente sin que se convierta en inflación, es un colchón positivo y tranquilizador. Además de ayudar a moderar el impacto sobre las finanzas públicas, en el mediano plazo puede contribuir a estimular sectores como la industria y la agricultura, para que empiecen a asumir el liderazgo que han desempeñado los hidrocarburos en los últimos diez años.

Los analistas internacionales destacan el entorno macroeconómico colombiano. Los tres ejes principales: déficit fiscal, inflación y solidez del sistema financiero les dan tranquilidad. Aunque en el tema fiscal hay más dificultad por la caída del petróleo, la regla fiscal actúa como estabilizador; a pesar de la devaluación la inflación está controlada y no obstante los choques externos, el sistema financiero se mantiene sólido.

Por otro lado, en medio de esta difícil coyuntura internacional, Colombia tiene un mercado doméstico importante que ayuda a impulsar el barco de la economía. Como se sabe, la demanda interna pesa mucho y en este momento el país avanza en un programa de infraestructura de gran envergadura. Según los expertos, a partir de este año comienzan a sentirse los efectos positivos que tendrán los proyectos de cuarta generación (4G) sobre la economía.

Por supuesto, para que el momento económico se mantenga sin grandes sobresaltos es necesario que los flujos de capitales sigan llegando, y eso se logra con credibilidad y confianza. Solo una economía que muestre solidez podrá asegurar que los capitales lleguen a pesar del bajo precio del petróleo.

Todo dependerá también de cómo se haga la transición del modelo minero-energético a uno basado en el sector industrial y agrícola. Esta es una buena oportunidad para que Colombia muestre su capacidad para construir un esquema de desarrollo no tan dependiente de los precios del petróleo.

Ahora bien, aunque haya razones económicas objetivas que permiten pensar con optimismo que el país saldrá bien librado de este chaparrón internacional, es claro que necesita la confianza de todos los agentes. En psicología hay una expresión que se conoce como la profecía autocumplida, que consiste en que una predicción, una vez hecha, se convierte en sí misma en realidad. En materia económica, esta teoría tiene una connotación muy peligrosa, porque muchas crisis y quiebras se han desatado debido a expectativas negativas que cobran mucha fuerza. La gente empieza a pensar en una forma, por ejemplo que viene una crisis y al final la realidad les da la razón. 

Ojalá que esto no ocurra en Colombia, y que la confianza, la palabra mágica, no se pierda. Como dijo el presidente Santos el jueves pasado en el congreso de Asofondos, las expectativas también son capaces de mover. O más aún, son las que verdaderamente mueven las economías.

“No hay que alarmarse” 
El exministro José Antonio Ocampo, una de las voces económicas más autorizadas del país, afirma que crecer al 3 %, en la actual coyuntura internacional, no es un mal resultado. Así ve el panorama nacional.

Semana: Hay gente muy preocupada con la desaceleración de la economía. ¿Usted cómo está viendo el panorama para el país?

José Antonio Ocampo: Yo creo que lo normal es que haya una desaceleración. Me sorprende que esto no haya sido incorporado en las proyecciones que se hicieron el año pasado. Toda Suramérica se desaceleró y no solamente los países que tienen dificultades como Venezuela, Argentina o Brasil, sino también los casos de Chile y Perú. Era de esperarse que la nueva coyuntura internacional –sobre todo la fuerte baja en los productos básicos– se refleje en menos crecimiento de Colombia y en un aumento del déficit en cuenta corriente.

Semana: Crecer entre 3 y 3,5 % este año, como dicen los nuevos pronósticos, no pareciera tan malo frente a la realidad internacional. ¿Usted qué opina?

J. A. O.: Es bastante positivo. En un contexto de una economía latinoamericana que va a crecer al 1 %, hacerlo al 3 % es un buen resultado. Yo pienso que no debe dar lugar a alarmas.

Semana: ¿El Banco de la República debería preocuparse por frenar la inflación o impulsar el crecimiento?

J. A. O.: Yo creo que la última decisión de la junta directiva, de mantener la tasa de interés, fue apropiada. Pero pienso que en la medida en que se desacelere la economía, el Banco deberá bajar la tasa. Eso es lo que corresponde con las reglas anticíclicas que el propio Banco se ha fijado.

Semana: Para algunos analistas, el hueco fiscal ya no será de 12 billones de pesos como se dio en el presupuesto de 2015, sino mucho mayor. ¿Qué tan crítica se puede poner la situación fiscal?

J. A. O.: Puede que haya un pequeño desajuste adicional pero no creo que sea señal para decir que Colombia está al borde de un gran desequilibrio fiscal. Eso no creo que sea cierto.

Semana: El impacto de la caída del petróleo es grande sobre las finanzas del gobierno nacional, pero ¿no cree que la petrodependencia de algunas regiones tendrá consecuencias aún más graves, por ejemplo, de tipo social?

J. A. O.: No creo que haya mucho impacto en las regiones petroleras. Obviamente habrá menos inversión. Pero esa es una realidad que está ocurriendo en todo el mundo petrolero. Pero observe lo siguiente: la Cepal publicó recientemente un panorama fiscal de América Latina y si mira la dependencia de países minero-energéticos verá que en realidad Colombia es el menos dependiente. Aunque hay un impacto, es relativamente moderado, sobre todo este año. El efecto se puede aumentar en 2016. Además, el gobierno ya tomó la previsión de hacer unos cambios en las proyecciones fiscales, permitiendo que funcione el estabilizador automático de la regla fiscal y, por otra, previendo un aumento de otros ingresos para reemplazar la caída del petróleo. Reitero, no creo que haya razón para la alarma en materia fiscal.

Semana: Ahora con tasa de cambio favorable, las exportaciones deberían aumentar, pero no es así ¿por qué no se logra?

J. A. O.: Porque hay muchas circunstancias negativas. En primer lugar, una gran parte de las exportaciones no tradicionales se van a países vecinos y esas ventas están deprimidas por la coyuntura de la región. Segundo, porque en el caso de los productos agrícolas o mineros han caído los precios internacionales; y en tercer lugar, porque mucha de la capacidad productiva se deterioró o se acabó por la sobrevaluación del peso. En muchos sectores se tendrá que generar nueva capacidad productiva. Eso lo que demuestra es el inmenso costo que tuvo la sobrevaluación del peso colombiano. Ese es un tema sobre el cual algunos, como Mauricio Cabrera y yo, alertamos hasta el cansancio pero poco eco tuvimos en las autoridades.

Semana: Aunque el efecto positivo de la devaluación no es inmediato sobre las exportaciones, sí lo es el encarecimiento de las importaciones…

J. A. O.: Bueno, pero es lo normal. Usted puede verlo por el otro lado: estaban demasiado baratas las importaciones. Eso es lo que ocurría. Y por eso estaban compitiendo injustamente con la producción nacional. Ahora los productos nacionales van a poder competir en un terreno más justo. Yo reitero: la sobrevaluación era el gran problema macroeconómico de Colombia y afortunadamente esta coyuntura lo está ayudando a solucionar. Y creo que todavía es solo parcialmente.

Semana: La reforma tributaria estructural, de la que tanto se habla, pareciera ahora más urgente que nunca, ante la necesidad de aumentar el recaudo. ¿Usted qué opina?

J. A. O.: La reforma estructural es urgente desde hace muchos años. El sistema actual genera muchísimas inequidades por la magnitud de los huecos tributarios que hay. Por eso creo que es urgente llevar a cabo esta reforma, particularmente en esta coyuntura. Yo sinceramente creo que es una reforma que no se puede aplazar más.

Semana: Las últimas cifras de pobreza ratificaron que la brecha entre el campo y la ciudad no se está cerrando como se quisiera. ¿Qué falta?

J. A. O.: Ese es el tema que ya ha resaltado la Misión Rural en la que trabajamos. Hay que ponernos unas metas muy concretas de reducción de la pobreza en un plazo razonable. Hemos planteado un periodo de 20 años, que creo es un tiempo en el que la meta sí se puede cumplir. La paz va a requerir un gasto adicional sobre todo en las zonas rurales. La Misión Rural está trabajando para saber cuáles son las necesidades del campo y cuánto valen. No creo que se trate de cifras alarmantes. Si al sector rural se le invierte un punto del PIB adicional será muy bien utilizado.

Semana: Con la nueva coyuntura internacional, ¿cree que la Reserva Federal en Estados Unidos se tomará más tiempo para subir los intereses?

J. A. O.: Hay mucha discusión al interior de la Reserva Federal, pero la posición que va a prevalecer es de una gran cautela. Por lo tanto en la medida en que los datos sigan siendo ambivalentes como han sido, yo creo que la FED se va a tomar más tiempo en comenzar a aumentar las tasas. 

viernes, 24 de abril de 2015

Nada de nervios

Erich Arispe - Director de calificaciones soberanas de Fitch Reymond W. McDaniel - CEO de Moody’s Joydeep Mukherji - Director de riesgo soberano de Standard & Poor’s

El mayor déficit de cuenta corriente y el menor crecimiento de Colombia no son motivos de alarma para las agencias calificadoras, pues ven a esta economía mejor preparada para aguantar golpes.


Aunque su credibilidad estuvo en entredicho tras la explosión de la pasada crisis financiera global, las agencias calificadoras de riesgo siguen siendo el coco para muchos países, que temen sus veredictos, pues son determinantes para su reputación económica internacional.

Esto ha llevado a varios analistas a manifestar su preocupación de que la calificación de grado de inversión, que el país recuperó con mucho esfuerzo, se pueda ver afectada por el marcado deterioro de las cuentas externas registrado el año pasado, cuando el déficit de cuenta corriente alcanzó 5,2% del PIB, una cifra no vista en al menos 10 años.

Este hueco en las cuentas externas se produjo porque fue más el dinero que salió del país por operaciones de comercio exterior y por renta de factores, que el que entró. El principal culpable fue el hecho de que se importaron US$6.200 millones más de los exportados, como resultado de la caída en los precios de los principales productos que se venden al exterior, en particular petróleo y carbón. El déficit no fue mayor por la entrada de transferencias, como las remesas de los colombianos que viven fuera del país y que sumaron US$4.400 millones.

El tema es que además de ser un déficit de cuenta corriente que no se veía hace tiempo, terminó como uno de los mayores de América Latina en 2014 y el pronóstico es que mantenga esa condición en 2015.

La alarma por un cambio en la calificación se debe a que ese nivel de déficit externo resultaría equiparable a los que enfrentaban los países emergentes que hasta hace poco eran los que impulsaban el crecimiento global (Turquía, Indonesia, Suráfrica, India y Brasil), pero que hoy tienen un panorama mucho más complicado. Es más, recientemente Standar&Poor’s (S&P) le bajó la calificación a Brasil de BBB a BBB-, mientras que Fitch y Moody’s le cambiaron la perspectiva de estable a negativa, lo que da indicios de que la próxima revisión de su nota sería a la baja.

Con un colchón

Pese a estos temores, los expertos de Fitch, Moody’s y S&P dicen desde Nueva York no estar alarmados por el creciente déficit de cuenta corriente de Colombia; al menos no por ahora.

Joydeep Mukherji, director de riesgo soberano para América Latina de Standard & Poor’s, asegura que un hueco de 5% del PIB no es preocupante bajo el contexto actual de Colombia, pues hoy cuenta con un tipo de cambio flexible que permite absorber estos choques. Además, la inversión extranjera sigue llegando.

“Obvio que sufre por la caída en los precios del petróleo, pero eso ocurre en muchos países. La ventaja de Colombia es que atrae inversión a otros sectores, que ayudan a compensar la caída por el crudo y a financiar el déficit de cuenta corriente”, explica.

Según el Banco de la República, en 2014 entraron al país US$16.054 millones en inversión extranjera directa, lo que implica una disminución de menos de 1% frente al dato de 2013.

Si bien se registraron bajas de 46% en los recursos que llegan para minas y canteras y de 5% en los que van al sector petrolero, subieron los destinados a construcción (74%) y a servicios financieros (54%).

Otra ventaja de Colombia, según Mukherji, es que tiene un nivel de endeudamiento que no es alarmante y eso le da un colchón para enfrentar las tormentas internacionales. Además, tanto el Gobierno Nacional como las empresas siguen teniendo acceso a los mercados externos.

En eso coincide Erich Arispe, director de calificaciones soberanas para América Latina de Fitch, quien dice que el pasado 20 de noviembre, cuando ratificaron la calificación de Colombia en BBB con perspectiva estable, ya habían tenido en cuenta el deterioro de la cuenta corriente. “El tema no nos genera preocupación debido a la mejora relativa que ha tenido el país en sus finanzas externas, acumulando reservas internacionales, que lo convierten hoy en un acreedor externo neto”, explica y agrega que dada la alta dependencia del petróleo de Colombia, era lógico que se afectara con la caída en los precios del crudo.

Las economías con la misma calificación de Colombia tienen un déficit de cuenta corriente promedio de 2% del PIB, lo que hace lucir el del país como muy elevado, “pero con US$47.000 millones de reservas internacionales, líneas de crédito abiertas con los multilaterales y el Fondo Monetario Internacional, tienen capacidad para aguantar los choques internacionales”, indica Arispe.

Por estos motivos, los expertos no consideran que la calificación del país hoy esté amenazada.

Samar Maziad, vicepresidente de análisis en Moody’s, tiene la misma idea y piensa que una de las grandes ventajas del país, que de hecho le sirvió para recuperar el grado de inversión, es su compromiso con cumplir la regla fiscal. “Puede que la situación externa haya cambiado, con una desmejora en el sector petrolero, pero mientras el país se mantenga dentro de la regla fiscal, eso le da más resiliencia”, destaca.

¿Es sostenible?

Los tres analistas dicen no ser complacientes con lo que está sucediendo en el país, pero tampoco ven nubarrones. Admiten que lo que se debe evaluar de aquí en adelante es si el déficit será financiable, ahora que todos los indicadores muestran que el país va a crecer menos este año.

En S&P tienen un estimativo de aumento del PIB en 2015 entre 3% y 4%, en Fitch de 3,5% y en Moody’s de 3,6%, que está en línea con la desaceleración que se prevé para América Latina.

La virtud de Colombia es que tiene factores que le ayudarán a mantener un crecimiento destacado dentro de la región, como son la construcción de las vías 4G y la demanda interna.

En el frente fiscal, consideran que la reforma tributaria que se aprobó a finales del año pasado fue adecuada y están pendientes de lo que se proponga en la siguiente. “Cada año trae su afán, pero en general, el historial del país es de ser responsable en sus cuentas fiscales. Indudablemente Colombia ha mejorado”, reitera Mukherji
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jueves, 23 de abril de 2015

Cómo saber si hay empresas espiando su correo electrónico?

Sin su consentimiento, sin ni si siquiera saberlo, sus emails pueden estar enviando datos sobre usted a varias compañías.


Si eres de los que de vez en cuando se hacen estas preguntas, sigue leyendo. Sobre todo si tienes una cuenta de Gmail.

Y es que sin haber dado ningún permiso para ello, sin ni siquiera saberlo, muchos de los correos que llegan a tu bandeja de entrada están recogiendo cierta información sobre ti.

De ello se encargan varios correos publicitarios, boletines que recibes incluso sin haberte suscrito y notificaciones de todo tipo.

¿Quiénes nos rastrean?

Se trata de una de las técnicas de empresas como Yesware, Bananatag o Streak; compañías de las que puede que no hayas oído hablar, pero que probablemente ya saben de ti.

Éstas se encargan de gestionar las relaciones con los clientes de otras empresas, para afianzar los que ya tienen, o para ampliar la cartera.

Y una de las tácticas que utilizan es el marketing por correo.

¿Cómo lo hacen y qué obtienen?

Los correos que envían estas compañías suelen contener una imagen de 1x1 transparente para el usuario.

En cuanto se abre el correo esta etiqueta hace llegar al servidor que lo emitió una serie de datos.

Básicamente le informan de si se ha abierto el mensaje, desde qué dispositivo se ha hecho, a qué hora y dónde se encuentra el usuario del correo.

Generalmente, el primer dato les sirve para calcular la tasa de apertura de los envíos, el segundo para adaptar el formato del email al dispositivo predominante y el tercero para detectar las mejores horas para mandar los mensajes.

Y así, con todo ello, afinar aún más la estrategia de marketing.

¿Es ilegal?

Es un procedimiento más común de lo que se podría pensar.

Es más, Google incluso tiene una página en la que guía a los anunciantes a través del proceso.

Por lo tanto, está lejos de ser ilegal.

Aunque eso no significa que no resulte inquietante para algunos y, en cualquier caso, se lleve a cabo sin el conocimiento ni el consentimiento de los potenciales clientes.

¿Cómo evitarlo?

Cuando el ingeniero estadounidense Sonny Tulyaganov supo de esta práctica más o menos frecuente se sorprendió.

No tanto por la importancia de los datos que estas empresas obtenían de los potenciales clientes, sino porque lo hacían sin que estos ni siquiera se dieran cuenta.

Así que decidió rastrear a los rastreadores.

Y el resultado es Ugly Mail, una extensión de Chrome que permite saber cuáles de los correos electrónicos que recibes en tu carpeta de entrada llegaron para fisgonear.

El sistema es sencillo: una vez que se ha instalado, el código identifica los emails que incluyen las imágenes transparentes de rastreo.

Estos correos aparecerán en tu bandeja marcados con el icono de un ojo. Así al menos sabrás que si los abres les estarás enviando de regreso información.

La herramienta, sin embargo, tiene sus limitaciones.

Solo sirve para los correos de Gmail y únicamente está disponible para el navegador Chrome, aunque Tulyaganov adelantó que están trabajando en las versiones para Safari y Firefox.

Otras herramientas

Este servicio identifica los correos fisgones y tú eliges abrirlos o no. Pero otros no te consultan, y los bloquean directamente.  Es el caso de PixelBlock, otra extensión de Chrome.

Aunque la medida más básica que los usuarios podrían adoptar sería mantener activos los filtros de correo no deseado.

Los clientes de correo más conocidos, como Windows Live Mail, Microsoft Outlook, Thunderbird, Mail (para Mac) y Evolution (para Linux), cuentan con control de antispam avanzado.

Lo mismo ocurre con los servicios de Hotmail, Yahoo, Gmail, entre otros.

Asegúrate de mantener activos sus filtros e indica manualmente cuáles correos que el filtro no identificó consideras no deseados.

Así, al menos, se lo pondrás más difícil a aquellos que te quieren espiar.